El capó convertido en un amasijo de fierros, el techo hundido, una puerta ausente, la parte posterior encogida: basta ver el estado en que quedó el automóvil para comprender la suerte de sus ocupantes. Tres murieron el domingo a la 1:10 de la madrugada, cuando el exceso de velocidad lanzó el vehículo contra un cerco de concreto en el primer kilómetro de la autopista Ramiro Prialé, en El Agustino.
El accidente ocurrió a la altura de La Atarjea, a apenas 200 metros del peaje. El Mitsubishi Lancer rojo, de placa AOE-079, se desplazaba al menos a 150 kilómetros por hora --según la policía-- con dirección al oeste. Un testigo calculó que iba a 180 kilómetros por hora.
El chofer del auto perdió el control y se estrelló contra el cerco que separa la pista de La Atarjea. Por las marcas en el auto, se deduce que el primer golpe fue con la parte delantera izquierda. Luego el vehículo giró sobre su eje y volvió a chocar una y otra vez contra la valla hasta que se detuvo.
Como en el asfalto no se encontraron huellas de frenada, los agentes de la comisaría de El Agustino suponen que el conductor se quedó dormido. Era un estudiante de la Universidad San Ignacio de Loyola, de 24 años, llamado Moisés Alexander Ponce Gutiérrez.
Con él iban Ántero Jesús Mesías Castillo (25) y Ryter Rosell Yanac Tucto (28). No se ha establecido con seguridad qué relación tenían ellos con Ponce, pero, por lo que escucharon de unos familiares que se presentaron en la delegación, los policías creen que eran empleados de su padre, empresario y dueño del automóvil.
No se halló pruebas de que las víctimas estuvieran ebrias. Al parecer los tres hombres regresaban de jugar un partido de fútbol. Ayer por la tarde, todavía se podía ver entre los restos del automóvil un par de zapatillas y un maletín deportivo.
Los bomberos fueron los primeros en llegar al lugar del accidente. Ellos lucharon durante dos horas por liberar a los cadáveres, que tenían la cabezas destrozadas.
Por otro lado, en San Isidro, tres personas resultaron heridas en un accidente protagonizado por una camioneta 4x4 de matrícula PIH-259, en la cuadra 3 de la avenida Javier Prado Oeste. El chofer Julio César Lugo Sánchez se encontraba en estado de ebriedad.