Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook

COMENTARIO INTERNACIONAL

El cambio en Paraguay

Por Andrés Oppenheimer. Periodista

El humorista político P.J. O'Rourke afirmaba en un libro que Paraguay es un país 'en el medio de ninguna parte, que es famoso por nada'. ¿Entonces, por qué debería importarnos Paraguay? Le pregunté a uno de los principales expertos estadounidenses en Paraguay, tras la histórica victoria de la oposición, que terminó con seis décadas de gobierno del Partido Colorado.

"No te extrañes si dentro de poco oímos hablar mucho más de Paraguay", me dijo Frank Mora. Según el analista, "EE.UU. y los vecinos sudamericanos de Paraguay pronto tendrán más motivos de preocupación por las vastas regiones sin ley que existen en ese país, utilizadas como centros de operaciones de traficantes de armas, de drogas y grupos de apoyo de los terroristas del Hezbolá".

Mora confiesa que es bastante pesimista sobre el futuro de Paraguay tras la victoria de Fernando Lugo, ex obispo de la Iglesia Católica. Contrariamente a los informes de prensa que sugieren que Lugo será un aliado de Hugo Chávez, Mora dice que la mayor amenaza de Paraguay no es el autoritarismo chavista, sino la ingobernabilidad.

Mora agrega que el problema será mucho mayor para Argentina, Brasil y sus otros vecinos que para EE.UU., "porque las áreas sin ley atraen todos los males". ¿Qué le hace pensar que el nuevo presidente de Paraguay no será capaz de tomar control efectivo del país? Después de todo, le recordé, los recientes gobiernos colorados tampoco han logrado impedir que algunas zonas de Paraguay se convirtieran en semilleros de actividades ilegales.

El jefe del Comando Sur de EE.UU., almirante James Stavridis, ha dicho que la triple frontera aledaña a la ciudad paraguaya de Ciudad del Este es un centro de lavado de dinero, proselitismo, reclutamiento, tráfico ilegal y narcotráfico relacionados con grupos radicales islámicos. Sin embargo, Mora dijo que existen tres razones por las cuales cree que habrá una ingobernabilidad mayor.

Primero, las luchas internas que se producirán en la coalición de Lugo, compuesta por casi dos docenas de partidos políticos y movimientos que van desde grupos de izquierda chavista a grupos ferozmente antichavistas. Lo único que los a unido hasta ahora era su deseo de sacar del poder al Partido Colorado. "Lugo no es un político. Temo que no tenga habilidad suficiente para orquestar y manejar a todos esos grupos de ideologías tan dispares", sostiene Mora.

Segundo, Lugo no tendrá mayoría en el Congreso, y le será muy difícil desmantelar el control que tiene el Partido Colorado de la burocracia del Estado. Los colorados pueden hacer uso de ese poder para debilitar al nuevo presidente.

Tercero, la coalición de Lugo ha generado enormes expectativas entre los paraguayos.

Otros no son tan pesimistas. El analista político Alfredo Boccia Paz me dijo que Lugo ha sorprendido a muchos por su capacidad de manejar una coalición tan diversa durante la campaña.

Mi opinión: las preocupaciones de Mora coinciden con el pensamiento imperante en Washington tras el 11 de setiembre del 2001, según el cual la mayor amenaza contra la seguridad nacional de EE.UU. no provendrá de gobiernos hostiles, sino de estados fallidos, con áreas sin ley donde puedan sentar sus bases los grupos terroristas.

Irónicamente, independientemente de que Lugo se acerque a Chávez o no, a EE.UU. y a América Latina les conviene que al nuevo presidente le vaya bien, y que Paraguay siga siendo un país "famoso por nada".

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook