Por Luis Alberto Arias M. Ex presidente de la Sunat
El Congreso de la República anunció la formación de una comisión para reestructurar la Sunat. Simultáneamente, el ministro de la Producción señaló que propondrá se evalúe la separación de la Sunat y Aduanas, dado que no ha sido muy saludable dicha unión. En el presente artículo expongo las razones que justifican el funcionamiento integrado de la administración tributaria y aduanera.
La fusión de la Sunat y Aduanas se da a partir de julio del 2002. Las razones de la fusión fueron: (i) la creciente importancia de las transacciones económicas con el exterior producto de la globalización; y (ii) los beneficios a escala de funciones comunes a las dos entidades recaudadoras. El Banco Interamericano de Desarrollo evaluó dicha fusión y en el año 2003 aprobó un préstamo por US$8,8 millones para el Proyecto de Integración y Modernización de las Administraciones Tributarias Aduaneras.
El funcionamiento integrado de ambas entidades es la norma en América Latina. La administración tributaria y aduanera depende de una sola institución especializada y con cierto grado de autonomía en nueve países (Argentina, Brasil, Colombia, México, Perú, Venezuela, Guatemala, Honduras y Jamaica). En otros siete países las administraciones tributarias y aduaneras están a cargo de direcciones generales, que dependen de un solo viceministerio o subsecretaría de Estado (Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, Panamá, Paraguay, República Dominicana y Uruguay). Solo en cuatro países funcionan de manera independiente (Bolivia, Chile, Ecuador y Trinidad y Tobago). Por otro lado, en países desarrollados como España, Inglaterra e Irlanda, la administración de los impuestos internos y al comercio internacional están a cargo de una sola entidad. Lo mismo ocurre en países diversos como Sudáfrica y Zambia.
Se argumenta en pro de la separación que la función de la Sunat es recaudar, en cambio la de la Aduana es facilitar el comercio exterior. Esta es una falsa dicotomía, debido a que en todo el mundo las funciones de las administraciones tributarias y aduaneras son dos: recaudar y facilitar el comercio internacional y las actividades económicas. La función de cualquier administración tributaria es recaudar al mínimo costo posible, esto es, procurando reducir los costos de cumplimiento. Otro argumento errado es sostener que la recaudación aduanera está perdiendo importancia debido a la desgravación arancelaria. En las aduanas no solo se recaudan los aranceles, también el IGV y el ISC a los bienes importados. Así, en el año 2007 en las aduanas se recaudó el 46% del IGV y cerca de un tercio de todos los ingresos tributarios.
La fusión ha tenido evidentes logros: (i) Se ha reducido el tiempo de despacho de mercancías de importación; (ii) la recaudación aduanera aumentó, pese a que muchos vaticinaron su colapso luego de la salida de las supervisoras; (iii) los avances tecnológicos en la administración aduanera han sido notables con la implementación de tecnologías de redes neuronales, que son sistemas inteligentes que permiten detectar aleatoriamente la subvaluación; (iv) se superaron los problemas financieros de la Aduana, lo que le impedía invertir en infraestructura y modernización de equipos. Por lo tanto, ¿cuál es la justificación para deshacer todo lo avanzado?