El presidente Alan García Pérez consideró que en la reciente encuesta elaborada por Ipsos Apoyo y publicada por El Comercio, la percepción de la corrupción ha sido sobrestimada. "La encuesta se ha hecho un día o dos después del escándalo del Banco de Materiales (Banmat)", declaró anoche el jefe de Estado en entrevista al programa "La ventana indiscreta". "Se ha hipertrofiado el tema de la corrupción", puntualizó.
Como se recuerda, el domingo 20, este Diario publicó un sondeo en el cual se revela que los peruanos percibimos a la corrupción (43%) como el problema más grave, por encima del desempleo (38%), la pobreza (36%) y la delincuencia (28%).
García Pérez también reiteró que el escándalo del Banmat "es una cosa urdida y montada durante el 2005", es decir, durante la gestión de su antecesor, Alejandro Toledo. "Este es un problema que viene de atrás, como el lío de la (carretera) Interoceánica", agregó.
En otro momento de la entrevista, el mandatario defendió la gestión del ministro del Interior, Luis Alva Castro, y aseguró que no se puede evaluar la gestión de un miembro del Gabinete por su capacidad de compra. "Yo no creo que ese sea el determinante para decir si tiene liderazgo", indicó, con lo cual minimizó las irregulares y frustradas compras de patrulleros y pertrechos en ese sector. "Jamás se ha decomisado tanta droga como ahora", manifestó el presidente García.
LA VISIÓN EUROPEA
Por otro lado, consideró que la decisión del Parlamento Europeo de no incluir al Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA) en la relación de organizaciones terroristas se debe a que "ven a América Latina desde una perspectiva paternalista".
"Los peruanos saben lo que fue el terrorismo, así como los europeos saben lo que fue Hitler", señaló García Pérez. "En Europa es un delito el negacionismo (sic)", puntualizó.
También negó que la carta de la Asociación Pro Derechos Humanos (Aprodeh) --en la que pidió a los eurodiputados no incluir al MRTA en la mencionada lista-- tenga que ver con la decisión de retirar a la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos como observador del Consejo Nacional de Derechos Humanos (CNDH).
Aseguró que esto se debe a la confidencialidad de los temas de defensa judicial del Estado que se ventilan en el CNDH. "Es una coincidencia", anotó.
Finalmente, dijo que su estilo confrontacional se debe a que "la vida se me acaba y tengo que hacer algo por el país". También exhortó a los peruanos: "Salgamos de la mentalidad derrotista de tirarnos de cabeza como Cahuide".