Por Moisés Ávila Roldán. Corresponsal
SANTIAGO DE CHILE. El Ejército Peruano presentó sus disculpas ante sus pares chilenos por traspasar accidentalmente la línea de frontera con un camión militar, con 20 efectivos a bordo, quienes realizaban ejercicios en la zona. El más alto mando castrense peruano y el jefe regional dieron detalles de lo sucedido a los vecinos del sur.
Según supo El Comercio, el comandante general del Ejército Peruano, Edwin Donayre, habló por teléfono con su homólogo chileno Óscar Izurieta, para dar por superado el incidente. Mientras que el comandante general de la Tercera Brigada de Caballería de Tacna, general Carlos Farach, se reunió ayer al mediodía en Arica con el comandante de la Brigada Acorazada Coraceros, Sergio Béjares, para presentar las excusas de parte del Perú.
FOXLEY PIDE EXPLICACIONES
Pero estas conversaciones castrenses no fueron suficientes para Chile, pues su canciller Alejandro Foxley pidió una reunión al más alto nivel. "Estamos investigando y esperamos que Perú haga lo mismo y dé una explicación razonable de lo que ocurrió. No es normal ni tampoco aceptable que este tipo de situaciones ocurran, así que esperamos una explicación pronto", dijo al diario "La Segunda".
Según las explicaciones del oficial al mando del vehículo militar, coronel Alan Torrico, el camión quedó atascado en la arena en una zona cercana a la frontera, luego de realizar ejercicios militares.
Ante la imposibilidad de salir de allí, ingresó a territorio chileno --que en esa parte es desértico-- y siguió una huella que atraviesa un campo minado hasta alcanzar un tramo de carretera chilena, que conduce al control fronterizo de Chacalluta, en la región Arica. El tramo se calcula en 3 kilómetros.
La llegada del vehículo militar dejó estupefactos a los controladores de aduanas y de migraciones chilenos. Inmediatamente, el militar peruano al mando descendió del vehículo, se presentó a los encargados de frontera y les contó lo sucedido. Luego de escucharlo, lo dejaron pasar y avisaron a sus superiores cuando los militares peruanos ya habían cruzado la frontera. Esto motivó una reunión de emergencia de las autoridades chilenas de la zona, lo que devino en la reacción posterior del Gobierno Central.