Por Milagros Estévez
4Un paisaje con vegetación sana y equilibrada transmite de inmediato una sensación de balance armónico y de prosperidad. En cambio, la vista de una vegetación descuidada conecta con los aspectos negativos.
4Los cercos vivos deben proteger el jardín del viento y de las vistas negativas como, por ejemplo, un edificio muy alto o una calle con tránsito muy intenso. Por otro lado, es bueno que el jardín se abra hacia el sol y hacia las vistas más agradables. Un jardín bien orientado es el reflejo de pensamientos positivos.
4Las líneas rectas, como tales, no existen en la naturaleza. Los ríos y arroyos siguen un curso tortuoso. Los senderos de un jardín siempre deben seguir un trazado curvilíneo.