Buenos Aires [AFP]. Boca Juniors se impuso a Cruzeiro 2-1 (1-0) ayer en un entretenido partido de ida por los octavos de final de la Copa Libertadores de América jugado en el estadio La Bombonera ante 40 mil aficionados.
Juan Román Riquelme (6') y Jesús Dátolo (65') convirtieron los goles para el triunfo de Boca, mientras que Fabricio (77') señaló el descuento para Cruzeiro.
El resultado deja la serie abierta y con un pronóstico incierto con miras al desquite, que se jugará el próximo miércoles 7 en Belho Horizonte.
Boca se vio favorecido al encontrar rápido el gol mediante Riquelme. Cruzeiro asumió con tranquilidad la desventaja prematura al poblar el mediocampo de volantes y Boca se quedó sin pelota, pero con el segundo tanto de Dátolo pareció que podían llegar más anotaciones. Pero Boca siguió dilapidando goles y pagó caro.
Cruzeiro no desaprovechó una de sus pocas oportunidades y encontró el gol en una jugada fortuita, con un disparo de Fabricio que desvió González.
El cotejo fue terminado de manera abrupta por el árbitro Jorge Larrionda por un corte en la cabeza que sufrió el asistente Pablo Fandiño en una agresión desde la tribuna local. Y lo que pudo ser un marcador holgado acabó ajustado.
EN EL NUEVO GASÓMETRO