Agua para la Sunass
Señores Directores:
Les enviamos la siguiente precisión al editorial "El desastre de los colectores y la ineficiencia de la Sunass". La Sunass cumple la función de supervisar y fiscalizar la calidad de los servicios de saneamiento a través de la vigilancia del cumplimiento de metas de gestión, mientras que la Dirección de Saneamiento del Ministerio de Vivienda es el ente encargado de velar por una eficiente gestión de los servicios de saneamiento que ofrecen las 50 empresas prestadoras de servicios de saneamiento (EPS), que están bajo el ámbito de regulación de la Sunass, entre las que se encuentra Sedapal. La Sunass no tiene competencia sobre temas ambientales y menos para sancionar a las EPS por la contaminación ambiental que pudiera ocasionar la prestación de sus servicios. No obstante, el tema ambiental también es nuestra preocupación. Sedapal, en su Plan Maestro Optimizado (PMO) para el período 2006-2011, aprobado por este regulador, tiene contemplada la ejecución de diversos proyectos, entre ellos el tratamiento de aguas servidas a través de la planta Taboada. Además, el Ministerio de Vivienda decretó que "pueden producirse revisiones extraordinarias de las fórmulas tarifarias y del PMO y sus metas de gestión antes del término de su vigencia...", señalando como razón que "sean consecuencias de un adelanto en la ejecución de proyectos de inversión previstos en el PMO para los siguientes quinquenios, siempre que ello conlleve una mejora significativa en las metas de gestión aprobadas, en beneficio de los usuarios". Este proyecto se ejecutará en el más breve plazo, teniendo además la posibilidad de adelantar otros, como la planta La Chira.
Atentamente,
MERCEDES RIOFRÍO CISNEROS
Gerenta general de la Sunass
Parece que sobra agua para lavarse las manos. Pero, insistimos en que la Sunass no está cumpliendo a cabalidad la función que le corresponde de "supervisar y fiscalizar". Y la misma gerenta reconoce que hay proyectos que no se estarían considerando para evitar desastres como el de los colectores colapsados. Por lo tanto, si estamos padeciendo esta crisis, la Sunass y el Ministerio de Vivienda, entre otros, deben ser autocríticos y asumir su responsabilidad.
Recurso escaso
Señores Directores:
Quisiera referirme a sus editoriales "Otra vez la ineficiencia de Sedapal" y "El altísimo costo social de la negligencia de Sedapal". La solución a los problemas de los desagües pasa porque las autoridades de las instituciones involucradas manejen un enfoque intersectorial que merezca la atención del sector público y privado, despolitizando el tema, asumiendo el rol y las responsabilidades que estipula el ordenamiento legal. Suscribo la posición de El Comercio en el sentido de que es inaceptable la forma errática como se está manejando el problema de los colectores. Las inversiones en proyectos como Mesías e Interceptor Norte no han llegado a constituirse en soluciones sino son parte del problema. No solo Sedapal sería la responsable.
Atentamente,
JAVIER PRADO BLAS
Ex representante de la sociedad civil ante la Sunass
Esta crisis debe obligarnos a reflexionar: Hay que crear más conciencia ciudadana sobre la importancia del agua como recurso escaso, sobre la necesidad de reducir el impacto ambiental de las redes de desagüe y sobre la urgencia de que el Gobierno asuma seriamente el problema.
Otra de Talleyrand
Señores Directores:
En esta sección se publicó una carta (27/4/2008) que refiere una frase de Talleyrand: "Cuando se llega al poder es necesario tener el valor de ser impopular". Y se agrega que el presidente de la República debe seguir en su política económica sin hacer caso a las protestas. La referida frase, sobre todo si se tiene en cuenta quién la dijo, podría servir de respaldo a cualquier dictador del mundo. En todo caso, Talleyrand dijo una frase más feliz: "La ley es la expresión de la voluntad general; ella debe ser la misma para todos, sean quienes la protegen, sean quienes ella castiga".
Atentamente,
FERNANDO GANOZA ROMERO
DNI 17839656
El controvertido Talleyrand brillaba por su ingenio maquiavélico y por frases como la que cita el lector. Desde su posición cortesana, el francés define una condición imprescindible de la democracia: que la ley es igual para todos.