CHINA. CITA DEPORTIVA
Por Patricia Castro Obando. Corresponsal
BEIJING. China empezó ayer su cuenta regresiva de cien días para la inauguración de los Juegos Olímpicos, con una maratón popular en torno al Estadio Olímpico o Nido de Pájaro y al Centro Acuático o Cubo de Agua, la celebración de misas en iglesias católicas y la final de un concurso de canciones, mientras la antorcha llegaba a territorio chino tras un convulsionado periplo mundial.
A diferencia de otros juegos, los planes de la organización de Beijing se han cumplido según lo previsto y algunos estadios e infraestructuras han sido terminados antes del plazo. La ciudad ha gastado entre 35.000 y 40.000 millones de dólares en infraestructura, así como 2.100 millones de dólares en costos de organización.
Sin embargo, de un tiempo a esta parte, los preparativos de la ciudad se vieron empañados por protestas a favor del Tíbet y en contra el Gobierno Chino durante el recorrido de la antorcha olímpica, en Londres, París y San Francisco, principalmente.
La antorcha olímpica aterrizó en el aeropuerto de Hong Kong procedente de su relevo del martes en Vietnam. Tras ser recibida con alfombra roja y la voz de decenas de niños fue subida en un ómnibus con destino desconocido, en espera de su recorrido, que realizarán 120 relevistas. Tres mil policías vigilarán mañana la antorcha durante su relevo de ocho horas en la ciudad.
Se ha criticado a la otrora colonia británica por haber prohibido que activistas y defensores de los derechos humanos, locales y extranjeros entren en la ciudad.
EL DATO
Un muerto
China reconoció la muerte de un presunto insurgente tibetano en un tiroteo con la policía. Es la primera vez que las autoridades chinas admiten haber matado a alguien como parte de su represión por las protestas tibetanas de marzo.