Según datos de la Dirección General de Información Agraria del Ministerio de Agricultura, la cotización internacional del trigo duro, el principal insumo para la fabricación de harina y pan, ha retrocedido 35,8% desde el pico alcanzado el 27 de febrero. Esto significa que en los mercados mundiales, si hace dos meses se pagaba US$559,2 por tonelada de este producto, al 29 de abril el precio es de US$359,3.
No obstante esta rebaja, el costo del trigo sigue siendo alto en comparación con las cotizaciones promedio del año pasado, que oscilaban entre US$210 y US$252, antes de que empezara la racha alcista.
Este movimiento en la cotización ha llevado a la Asociación de Panificadores del Perú (Aspán) a exigir que las empresas molineras locales sinceren el precio de la harina de trigo importado, debido a que --aseguran-- el efecto de la rebaja no ha sido trasladado al costo del insumo para hacer pan.
El presidente del gremio, Celestino Peralta, dijo a la agencia Andina que es indispensable que los industriales trasladen el menor precio de la materia prima, debido a que el sobrecosto lo asumen los panificadores.
Para las empresas molineras, el trigo representa el 70% del costo para fabricar harina. Para los panificadores, la harina de trigo también es prácticamente todo el costo de producción del pan. El año pasado, como consecuencia de las alzas constantes del valor del trigo importado, el precio del pan se elevó en 20% (pasó a S/.0,12 por unidad), costo que se mantiene hasta hoy.
Además del pan, el trigo importado es usado para la fabricación de fideos, pasteles y harinas de cocina, por lo cual un alza de este insumo tiene trascendencia en los niveles de inflación. Así, según el INEI, en abril el trigo tuvo un impacto de 0,6% en los precios de estos alimentos.
INDUSTRIAS RESPONDEN
"Observamos con satisfacción que el precio del trigo ya dejó de subir e incluso está operando una baja en el mercado internacional, lo cual obviamente se traducirá en menores costos", señaló, por su parte, Alejandro Daly, presidente del Comité de Molinos de Trigo de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI).
Asimismo, el ejecutivo sostuvo que el ajuste del precio de la harina dependerá de cada empresa, ya que en la decisión debe considerarse las existencias de trigo adquiridas a precios más altos, entre otros factores.
Precisó que los industriales peruanos compran la producción de trigo con dos o tres meses de anticipación, para observar de mejor manera las fluctuaciones de precios. Por ese motivo, en estos momentos el Perú tiene los precios de la harina más competitivos (con menor alza por el efecto internacional) de América Latina, indicó Daly.
Puso como ejemplo que el saco de harina en Panamá está en US$42 y en Ecuador, US$36. En el caso peruano, sostuvo que el precio, incluido el IGV, está por debajo de estas cotizaciones.
Cabe mencionar que para los panificadores, otros costos importantes para la fijación de sus precios son los del aceite (que también muestra tendencia al alza en el mercado local, de 6,5% solo en abril) y la manteca.
CLAVES
Un problema estructural
4Según el jefe del INEI, Renán Quispe, casi toda la producción local de harina se hace con trigo importado, por lo cual es difícil tratar de sustituirlo por producción nacional. "Es un problema estructural", sostuvo.
4El funcionario dijo que sí es posible lograr una menor dependencia de la importación de maíz por producción local.
4Según datos del Ministerio de Agricultura, la producción nacional de maíz crece a tasas de 5% en los últimos años.