Aunque los dirigentes de la Federación Peruana de Fútbol insisten en que el tema de la selección de menores está perfectamente coordinado, hay dos aspectos que preocupan: no hay técnico de la selección Sub 20 y tampoco se sabe si lo que rige el fútbol de inferiores es la Dirección Técnica Nacional (DTN), como se planeó al inicio, o un departamento técnico de menor alcance.
El desorden es evidente y de ello tienen que asumir responsabilidad principal los dirigentes de la FPF. La verdad es que se han perdido cinco años, desde que en el 2003 se presentara un plan nacional de desarrollo del fútbol peruano, cuyo principal objetivo era crear la Dirección Técnica Nacional, órgano técnico formado por los entrenadores nacionales capacitados en el exterior.
Entonces se trajo al francés Jean Michel Benezet, especialista de la FIFA, que elaboró el "Plan de desarrollo del fútbol peruano", que contenía: a) Dirección Técnica Nacional, b) Formación de entrenadores, c) Fútbol de jóvenes, d) Detección, selección y formación de talentos, e) Campeonato del Mundo Sub 17 y f) Fútbol profesional.
A finales del 2003 todo estaba listo para la contratación de Benezet, pero intempestivamente se interrumpió este proyecto y se contrató al argentino Picerni, quien fracasó en el Mundial Sub 17-Perú 2005 y se fue a inicios del 2007.
Ahora se anuncia la presentación del plan de desarrollo de los centros técnicos de menores y de las selecciones nacionales y se nombra como jefe interino de la DTN de menores a Óscar Hamada, quien salió en el 2003 por malos resultados con la Sub 17. ¿Qué podemos esperar de todo esto?
Alguien tiene que poner orden y garantizar la continuidad y el futuro de nuestro fútbol, que no puede ir a ciegas, de tumbo en tumbo.