ALEMANIA. DE TERROR
BERLÍN [EFE]. En una historia aterradora, una mujer de 44 años confesó ayer haber ocultado los cadáveres de tres de sus bebes recién nacidos en el congelador de su casa en la localidad de Wenden-Möllmicke (Alemania).
La mujer, de constitución corpulenta, ha declarado que ocultó los embarazos a su marido y que los tres bebes nacieron a finales de la década del ochenta, según explicó ayer la policía en rueda de prensa.
Herbert Fingerhut, jefe del grupo de homicidios de la policía alemana en Hagen, señaló que la mujer ha sido detenida acusada de homicidio, aunque se encuentra en tratamiento psiquiátrico.
"La mujer se encuentra en estado de shock. Durante su declaración no ha hecho más que sollozar y temblar", explicó el comisario, quien comentó que, dada su constitución física, es posible que nadie notara sus embarazos.
Fingerhut refirió que la autopsia determinará cómo murieron los tres bebes y si su fallecimiento fue natural o provocado por su madre.
Los cuerpos congelados de las criaturas fueron hallados casualmente el pasado sábado por el menor de los tres hijos del matrimonio, un adolescente de 18 años, cuando, en ausencia de sus padres, buscaba una pizza.