Usada más para la decoración que para beneficiarse de la iluminación, las conocidas lámparas de lava o lava lamp han sobrepasado las décadas y siguen aún en boga. Sus diseños mezclan modernidad, futurismo y misterio. Y es que el fluir de las gotas de cera formadas al azar y que sugieren una corriente de lava llaman la atención de más de uno.
JOVIAL USO
El funcionamiento y mantenimiento es bastante sencillo. Gracias a ciertas leyes físicas, la cera sólida se derrite con el calor de un foco que está en la base, comienza a flotar en el aceitoso líquido que la rodea hasta subir a lo más alto cuando se enfría y cae nuevamente para reanudar el espectáculo.
Lo interesante es que los modelos que se encuentran en el mercado son heterogéneos y recreativos. Antes solo se usaban las que tenían forma de misil, pero ahora las redondas también son utilizadas y las que tienen insertas paneles con frases también.
Los colores de estas luminarias son vivos y suelen mezclarse más de uno en el mismo elemento.
Un consejo es que le dé prioridad a esta lámpara en el espacio donde la colocará, sin intentar recargarlo.