Por Milagros Estévez
Los colores durazno y terracota son recomendables para los trabajos que se basan en la comunicación. Si nuestra tarea depende de escuchar, conciliar y negociar, los colores relacionados con el naranja son los más aconsejables.
Los tonos verdes ayudan a generar ideas nuevas y audaces. Son apropiados para quienes trabajan generando ideas, conquistando mercados nuevos o que están cambiando de rubro en su actividad.
El azul ayuda a la introspección y a contactar con las propias emociones. Es adecuado para quienes trabajan solos.
El amarillo claro aumenta nuestra energía en aquellos momentos en que nos resulta difícil permanecer mucho tiempo trabajando. Ayuda cuando nuestra tarea es monótona.