EN LA CAMA. Hombres nuevos
Por César Sarria
El famoso 'best seller' "Los hombres son de Marte" sugería que las similitudes conductuales de cada género eran una constante. Esto se derivaba a la sexualidad. Es más, durante muchos años se ha creído que a los hombres nos excitaban las mismas cosas y que estábamos permanentemente dispuestos al sexo.
Estas apreciaciones han sido desmentidas por un reciente estudio realizado por el prestigioso Instituto Kinsley de Estados Unidos, que concluyó que los varones no necesariamente volamos a la cama a la mínima insinuación femenina y que lo que a algunos nos gusta o otros simplemente no les produce ninguna estimulación.
Esta situación es fácilmente aplicable a la realidad peruana. Hasta hace algún tiempo, para un hombre el simple hecho de negarse a un encuentro amatorio era sinónimo de cobardía y hasta de homosexualidad. Hoy eso ha cambiado.
El urólogo Alberto Tejada, especialista de sexualidad masculina del Instituto Andromed, asegura: "El Perú es un país multiétnico y eso demuestra que la antropología también influye en la sexualidad. Fuera de eso, hoy los hombres deben enfrentarse a un intercambio de roles en el que la mujer asume la responsabilidad de la seducción, mientras que el hombre, probablemente, no sienta ganas y no tema expresarlo".
Otro aspecto que ha variado la percepción de la sexualidad masculina es en los requerimientos de amor para tener una vida sexual más completa. Este era considerado una exclusividad femenina; sin embargo, "hoy somos testigos de que los hombres buscan más una pareja que un objeto sexual. La erección y el orgasmo no son el fin último de la vida en pareja".
Lejos de ser un problema, este giro en la manera de asumir la sexualidad representa una gran oportunidad de vivir la plenitud.
¿De Marte?
4 Al igual que la mujer, los hombres requieren de una carga psicológica durante el sexo.
4 Las erecciones no necesariamente son indicativo de excitación. Es más, durante la noche, los hombres tienen en promedio entre 7 y 8 erecciones involuntarias.
4 El 30% de las mujeres tiene mayores probabilidades de excitarse sexualmente más rápido que la mayoría de hombres.