LO QUE TODOS DEBEMOS SABER
Ante el panorama de reclamos, queda claro, como es habitual, que son las amas de casa y consumidores, en general, los que deben ejercer cotidianamente su propio control de calidad en los productos a elegir. Recuerde, todos tenemos derecho a:
4Recibir información suficiente y veraz sobre los productos adquiridos.
4Ser escuchado, no solo para reclamar, sino para despejar cualquier duda o hacer un comentario o aporte.
4Recibir un trato equitativo y justo. Ningún consumidor puede ser discriminado por motivos de origen, raza, sexo, idioma, religión, opinión o condición económica. Según la Ley de Protección al Consumidor, nadie puede ser obligado a contratar servicios o adquirir bienes sin su consentimiento.
4Recibir garantías en términos claros y precisos, así como recibir información que advierta sobre los riesgos y peligros de los productos que se ofrecen en los diferentes establecimientos.
4Descartar los productos que tienen fechas de vencimiento confusas o estén malogrados o que causen daños a la salud.
4Adquirir los productos que se encuentren en existencia o la prestación de un servicio, sin negativa o condicionamiento alguno.