DE ITALIA. Fatto in casa
"El secreto está en la masa", es la conclusión a la que llegaron los maestros pizzeros consultados para esta nota. Según Lalo Martins, del restaurante Donatello, "existe una gran diferencia entre hacer la masa y comprar una precocida. En primer lugar, si uno mismo la prepara tiene la capacidad de decidir su forma y grosor". Hubert Julca, pizzero del clásico Don Rosalino de Miraflores, está de acuerdo: "Todo depende del gusto de cada uno, después de la masa, todo es relativo".
Y es que las pizzas tienen la capacidad de satisfacer todos los paladares. Desde un humilde tomate hasta un refinado prosciutto, una buena masa asegura el éxito de las pizzas caseras.
CUATRO ESTACIONES
La Unión Europea sobre un disco de pan. Por un lado, el italiano prosciutto; por otro cuatro quesos franceses; al frente, españolísimas aceitunas y a su lado, otro francés, el champiñón. Pero, como decíamos al principio, nada está completo sin una buena masa. Aquí la receta de Lalo Martins para la masa perfecta: 1/2 kilo de harina sin preparar, 20 gramos de levadura, 10 gramos de sal, 20 gramos de azúcar blanca, 2 onzas de aceite de oliva y 1/4 de taza de agua. Se amasa bien y se deja reposar. Una vez que elevó se corta en bollos y se estira hasta tomar el grosor deseado. A más gruesa la masa, más suave y a más delgada más crocante. Luego de precocer en el horno, se añaden los ingredientes y se regresa la horno.