Por Bartolomé Puiggrós Planas
No cabe duda de que la migración a Lima de muchos habitantes de la serranía peruana que han traído sus costumbres se nota en la capital, tanto en sus manifestaciones de trabajo como culturales. Y, claro, también se ha notado en la fiesta de los toros. Esa amalgama de la corrida española con la de esos pueblos ha hecho que en Lima, no solo en Acho, sino también en las portátiles que hay se programen corridas 'costumbristas' o 'festejos taurinos populares', que incluso han sido recogidos en el reglamento de la Plaza de Acho sin decir cómo deben desarrollarse. Grave omisión, como otras más, que deben subsanarse.
Si esto es lo que gusta a las mayorías y a las autoridades, nada más decimos. Para qué argumentar que Acho es la catedral del toreo en América, que es monumento nacional y una de las más antiguas del mundo, que hasta hace poco solo sabía de festejos taurinos formales.
La Beneficencia de Lima Metropolitana, propietaria del inmueble, alquila el coso para cualquier cosa con tal de sacar unos dólares más, sin importar qué espectáculo realizan, ni el estado en que queda el inmueble, para lo que tampoco tiene un presupuesto de mantenimiento. Los constantes cambios de presidente hacen que la entidad vaya sin rumbo en sus actos, como lo demuestran los alquileres para las pachangas en la plaza que se avisaron con oportunidad. Y ayer debe haberse realizado otra.
Otro tema es el de la autoridad del Rímac, que nos parece tiene más fácil solución. Primero cesar a los funcionarios que permitieron esto, pues el alcalde, aunque responsable final de todo, en su primera Feria del Señor de los Milagros 2007, tomó medidas correctas. Después, hacer las correcciones pertinentes en su reglamento de espectáculos taurinos. Y lo más difícil todavía, cumplirlo.
La esperanza es que muchas personas estén de acuerdo en que en Acho solo se deben realizar espectáculos taurinos formales u otros, como quizá patinaje sobre hielo, ópera o zarzuela, circos, deportivos y similares, y se pronuncien. Y que las corridas 'costumbristas' o los 'festejos taurinos populares' se realicen en otros recintos. En Sol y Sombra, luego Arenas de Lima, se realizaban estos festejos cuando por el terrorismo los provincianos no podían volver a su terruño.
El 4 novillada sin picadores en Acho
El sobresaliente Paul Valenzuela, herido en el muslo derecho con menor gravedad, al saltar un novillo al callejón, fue trasladado al hospital Sergio Bernales. Se puso peso de los novillos en la tablilla, pero nos informaron que no se pesaron, ni hubo veterinarios y que el organizador Félix López Sotelo había presentado la documentación con enfermería y médicos, pero no había nada. El presidente debió repasar en todo esto antes de empezar el espectáculo. Villavicencio y Vela se cansaron de dar pases y fallaron con la espada. Los novillos de Colorado mansos se dolieron y rebrincaron en banderillas y saltaron al callejón, en general se dejaron. Antes hubo folclor, caballos de paso, etc. Lo vimos en el video (gracias, Miguel Delgado). No sabemos qué hubo después.