Existen algunas zonas en Lima que representan el sueño dorado de quienes tienen la suerte de acceder a una casa propia. Vivir en San Isidro es, para muchos, cumplir con este sueño. A diferencia de otros distritos, el 'boom' inmobiliario en San Isidro empezó hace décadas y todavía no se detiene.
Conocedores de esta situación, las constructoras e inmobiliarias no se han separado de este céntrico distrito. Ellos, mejor que nadie, conocen las ventajas y desventajas de San Isidro.
LOS CLAROS
Empezando por los aspectos positivos, Rodolfo Ellenbogen, gerente de proyectos de Urban Desarrollo Inmobiliario, asegura que San Isidro es uno de los distritos que mejores servicios tiene gracias a los ingresos que recibe. "Además, cuenta con todos los servicios. Esto hace que, en determinadas zonas, el precio del metro cuadrado sea muy alto y, por ende, se revalorice con los años, convirtiendo la compra en una muy buena inversión", precisa.
En el aspecto comercial ocurre exactamente lo mismo. Las empresas más grandes buscan mudar sus oficinas a alguno de sus centros financieros.
La seguridad ciudadana, el orden, los parques y las áreas verdes, la mística y el estatus son otras de las características que las inmobiliarias toman en cuenta al decidir invertir en el distrito.
LOS OSCUROS
Sin embargo, no todo puede ser positivo. Según el arquitecto José García Calderón, San Isidro se encuentra ahora en una situación contradictoria. "Por un lado está la vocación que tiene dentro de la ciudad, como una zona central con una fuerte presión con desarrollo inmobiliario, como oficinas y la zona financiera, y por otro lado tenemos la reglamentación actual de la municipalidad. Por ejemplo, en la avenida Javier Prado han puesto como límite de construcción 15 pisos, lo cual desalienta cualquier inversión inmobiliaria, siendo una avenida tan ancha y libre que debería permitirse la construcción de muchos más pisos. Además, por cada 30 metros cuadrados construidos debe haber un estacionamiento, lo cual vuelve más onerosas las construcciones y esto desalienta el comercio en esta zona", detalla.
Según Ellenbogen, que además tiene sus oficinas en el distrito, "la nueva normatividad de estacionamientos es exagerada, pues exige 12 estacionamientos para una oficina de 350 metros, cuando nosotros recibimos menos de la mitad de esa gente diariamente".
Pese a todo esto, en San Isidro, con sus apenas 10 km2 de extensión, se han solicitado unos 1.220 certificados de parámetro y hay más de 140 proyectos en ejecución. Por algo será.
VÍAS CRUCIS