Por Ricardo León / Renzo Guerrero de Luna
Los turistas que ayer se despertaron temprano para conocer Machu Picchu vieron más de lo que esperaban, y no precisamente en términos arqueológicos. Vieron helicópteros volando muy cerca de la ciudadela, vieron letreros con lemas ambientalistas en los andenes, vieron a un presidente, un primer ministro y un representante de la Comunidad Europea. No fue un día cualquiera.
La usual tranquilidad de las ruinas se alborotó a las 9 de la mañana, cuando un grupo de ambientalistas colgó tres enormes letreros en los andenes del sector Inti Machay. "Danger biofuel", decía uno de ellos. "Save the forest-Save the climate" y "Greenpeace", los otros. Era el día ideal para armar una manifestación llamativa en un lugar que prohíbe las manifestaciones llamativas: se esperaba a importantes personalidades, entre ellas al presidente de Guatemala, Álvaro Colom, quien presidirá la mesa "Desarrollo sostenible: medio ambiente y cambio climático". Además, había periodistas instalados en la ciudadela desde muy temprano.
Los carteles estuvieron colgados "por un tiempo de dos minutos aproximadamente", según se lee en el parte policial. Tras el incidente la policía intervino a la argentina Fabiana Andrea Bellina (34), al español Mauro Nicolás Fernández Rodríguez (19) y al alemán Alfred Michael Meyer Krotz (47). En su declaración, Bellina reconoció ser voluntaria ambientalista, pero dijo que al momento de su detención ella solo pasaba por la zona.
Lo curioso es que a la comisaría acudieron dos abogados cusqueños que se solidarizaron con los detenidos, según comentó el capitán PNP Elky Fernández, comisario de Machu Picchu, quien explicó que liberó a los intervenidos porque no cometieron delitos.
VISITAS OFICIALES
Pero la ciudadela también fue escenario de visitas ilustres. Durante la mañana desfilaron el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, así como el primer ministro de Polonia, Donald Tusk, y el presidente de Guatemala, Álvaro Colom. Los dos últimos, que llegaron casi al mismo tiempo (arribaron hasta la falda de la ciudadela en helicóptero, lo que es poco usual, ya que el helipuerto está a dos kilómetros de la zona), fueron recibidos por el alcalde de Machu Picchu, Édgar Miranda, y el director de la ciudadela, Fernando Astete.
Mientras que Barroso comentó que "no había conocido nada parecido", y Dusk decía que "Machu Picchu es un lugar lleno de energía", el presidente guatemalteco y su esposa explicaron que su asombro radicaba en que ellos, en Centroamérica, tienen ruinas de similar importancia como un legado de los mayas.
CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO
Antes de subir al helicóptero que lo llevaría de regreso al Cusco, el presidente de Guatemala comentó que la mesa que él presidirá durante la cumbre del ALC-UE elaborará, por lo menos, una propuesta formal, que al menos una de las reuniones no quedará en meros compromisos. "Es una oportunidad única para tocar el tema de la lucha contra el cambio climático", declaró a El Comercio.
Colom se pronunció a favor de la creación de un Ministerio del Medio Ambiente en el Perú, y dijo que es un gran avance en la lucha contra el cambio climático. "En Guatemala ha dado resultados. Algún día la riqueza natural valdrá más de lo que valen el petróleo y los demás recursos. Lo ideal es que lo desarrollemos junto con el cuidado del medio ambiente", dijo antes de retirarse.
En la Ciudad Imperial, los dignatarios visitaron la Catedral y la Plaza de Armas, el recinto de Coricancha y Sacsahuamán. Todos, en tiempos distintos, disfrutaron de la capital del imperio bajo un sol impresionante. A su salida de la Catedral, Barroso definió en una frase lo encantado que quedó tras su visita a Machu Picchu: "Es magnífico, un lugar mágico".
"Este es un arte monumental, único, y me da gusto que el Perú pueda conservar esa gran obra de la cultura inca y patrimonio de la humanidad. Todos los peruanos pueden estar orgullosos de su historia y de la diversidad de culturas que integran. Me parece que es un país espectacular al que todos deben venir", dijo.