BIRMANIA. CICLÓN
RANGÚN [AFP]. Las autoridades birmanas anunciaron que más de 133.000 personas murieron o desaparecieron por el paso del ciclón Nargis hace dos semanas, casi duplicando el anterior saldo del que ya se considera el peor desastre natural que azotó al país.
Aunque la junta militar sigue rechazando la entrada de equipos de rescate internacionales, los medios de comunicación oficiales admitieron implícitamente la terrible situación, al explicar que eso era lo que les había impedido ofrecer una cifra más ajustada. La televisión pública dijo que hay 77.738 muertos y 55.917 desaparecidos, es decir 133.655 afectados, a los que hay que sumar 19.359 heridos.
El anterior balance oficial, ofrecido solo un día antes, cifraba los muertos en 43.318 y los desaparecidos en 27.838.
PUEDE SER PEOR
Las organizaciones de asistencia creen que hay 2,5 millones de supervivientes que necesitan urgentemente comida, agua, refugio y cuidados médicos; y advirtieron que el número de víctimas aumentará si todo eso no llega inmediatamente.
Frente a la gravedad de la situación, el comisario de Desarrollo de la Unión Europea, Louis Michel, anunció que más de 100 médicos asiáticos obtendrían la visa y el permiso para entrar hoy al país. "Respecto de esto, ahora las cosas están cambiando", se felicitó, de vuelta en Bangkok, después de dos días de negociaciones con el régimen militar para que aceptara la ayuda internacional.
EL DATO
Ayuda necesaria
Las fuertes lluvias que cayeron ayer castigaron aun más al delta de Irrawaddy, la zona más afectada por el ciclón. Para evitar una segunda catástrofe, Naciones Unidas quiere recoger más fondos para preparar la reconstrucción de la región.