EL UNIVERSAL
DE MÉXICO
El glaciar Pastoruri, escenario de competencias deportivas y uno de los más visitados por turistas, ubicado en la imponente Cordillera Blanca de Perú, ha quedado reducido a un microcasquete de hielo por efecto del cambio climático.
El retroceso de la nieve es tan preocupante que las autoridades del Parque Nacional Huascarán aún no han dispuesto reabrir el acceso a turistas al Pastoruri, lo que normalmente ocurría en abril, tras culminar la temporada de lluvias.
Marco Zapata, coordinador de la Unidad de Glaciología del Instituto de Recursos Naturales (Inrena), dijo que, de acuerdo con las mediciones efectuadas, entre 1995 y el 2007 el Pastoruri perdió el 40% de su superficie glacial.
"En 1995 Pastoruri tenía un área de 1,8 kilómetros cuadrados, en el 2001 ya se había reducido a 1,4 y a (setiembre) 2007, ya está en 1,1 kilómetros cuadrados. Ya no es un glaciar, sino una cubierta de hielo", dijo Zapata.
El calentamiento global ha desatado un veloz proceso de derretimiento de los glaciares peruanos, uno de los cuales, el Broggi, también ubicado en la Cordillera Blanca, desapareció completamente en el 2005, dijo Zapata.