CHILE. SINIESTRO
Por Moisés Ávila Roldán. Corresponsal
SANTIAGO DE CHILE. A las nueve de la noche del domingo, mientras un vendaval derribaba árboles y hacía caer postes de alumbrado en la capital chilena, otro drama se iniciaba para cerca de 200 personas, en su mayoría peruanas: Las antiguas casonas que habitaban en el centro antiguo eran devoradas por el fuego.
El siniestro --que aparentemente se inició porque una pareja que habitaba en el lugar prendió un colchón en medio de una discusión-- destruyó ocho de estos antiguos inmuebles que los habitantes habían subdividido a manera de dormitorios.
La mayoría de los residentes, entre los que también se encontraban ecuatorianos y colombianos, escapó como pudo. Fue necesaria la participación de diez compañías de bomberos para combatir el fuego, que se sofocó recién la mañana de ayer. Las casonas quedaron inhabitables y los residentes pasaron la noche a merced del inclemente invierno santiaguino.