Por José Puga
Ante todo, Gonzalo Torres es un artista versátil. Aunque el recordado 'Gonzalete' fue en su momento el personaje con el que el público lo identificaba, Torres decidió cambiar de piel y hace tres años guardó la nariz roja en el cajón y hoy se ha consolidado como actor de teatro y cine mientras continúa como realizador de interesantes reportajes históricos en "A la vuelta de la esquina" por Plus TV.
En lo que a teatro se refiere, Gonzalo retornará el 29 de mayo, como Felipe, en la comedia "Morir de amor", obra de Marisol Palacios y Alfonso Santistevan, mientras ensaya para el próximo estreno de "Noche de tontos", una adaptación de "Twelfth Night" (Shakespeare), dirigida por Rocío Tovar.
"Morir de amor", obra que se llevó los aplausos de la prensa en el 2006, volverá esta vez en el Teatro Peruano-Japonés (Gregorio Escobedo 803, Jesús María), de jueves a lunes a las 8 p.m.
Esta historia de tres parejas treintañeras --con baladas románticas de los años 80 como música de fondo-- contará nuevamente con Paul Vega (Rafo), Katia Condos (Cris), Norma Martínez (Ina) y Sergio Galliani (Fernández).
El personaje de Gonzalo Torres carga el trauma de una previa relación sobre los hombros e inesperadamente volverá a recuperar la esperanza en el amor al lado de Anaté (Montserrat Brugué).
A continuación, un breve diálogo con Gonzalo Torres acerca de su rol en "Morir de amor" y su primera incursión en el cine con "Un cuerpo desnudo", filme que Francisco Lombardi planea estrenar en los próximos meses.
¿Es fácil enamorarse de Montserrat Brugué en la ficción?
No es fácil. La conozco desde hace bastante tiempo. El juego con alguien que no conoces es más fácil, mientras que 'Monchi' es mi amiga de siempre.
¿Ha pasado ya por las tres etapas que se representan en la obra?
He vivido dos de ellas: el inicio del amor y una relación más estable. Espero nunca tener que vivir el final del amor.
¿Qué tal fue su primera experiencia en el cine junto con Francisco Lombardi?
Algunos actores me dijeron que no les pareció tan bacán hacer cine por estar más vinculados al teatro, pero a mí me pareció fascinante.
Es mucho más detallado.
Bueno, es detallado en la medida en que tu rostro tiene que significar mucho más cuando te sacan un primer plano y debes repetir constantemente las tomas, a diferencia del teatro, que es más inmediato. La película tiene un mundo en sí mismo y debes pensar en el personaje dependiendo de la toma y de tu papel.