Miembros del comité alterno de la Unidad de Gestión Machu Picchu, quienes a su vez son representantes del Instituto Nacional de Recursos Naturales (Inrena), el Instituto Nacional de Cultura (INC), el Viceministerio de Turismo y el Gobierno Regional de Cusco, exigieron al alcalde de esa localidad, Édgar Miranda Quiñónez, que detenga las obras que realiza de forma ilegal en áreas ubicadas dentro de la zona intangible del santuario.
En una reunión de emergencia realizada recientemente acordaron enviar una carta al burgomaestre con el fin de conminarlo a que deje de atentar contra el patrimonio peruano.
Los trabajos para la construcción de un supuesto criadero de orquídeas en la zona, denunciado en un informe publicado en este Diario, continúan a pesar de que hay una demanda penal en contra de la obra interpuesta por Inrena el pasado 19 de mayo.