Dos cráneos, uno de ellos con un orificio que podría haber sido producido por un impacto de bala, han sido exhumados hasta el momento en un desolado paraje del desierto de Ica, a dos horas de esta ciudad, luego de que un guía turístico denunciara la existencia de restos óseos en esa zona.
Un equipo, formado por tres médicos forenses, dos fiscales, dos técnicos especialistas en necropsia y cuatro policías de la División de Investigación Criminal (Divincri), trabaja en el lugar desde el último miércoles. El grupo prácticamente ha acampado en la zona y en la noche realiza su trabajo apoyado por un equipo electrógeno.
"Por el momento no se han encontrado más restos humanos. Tampoco podemos asegurar que se trate de víctimas de ejecuciones extrajudiciales, mientras no concluyan las excavaciones que realizan en dos sectores del desierto de Comatrana", refirió el jefe del Instituto de Medicina Legal de Ica, Rubén Brizuela Pow Sang. De este modo se descalificó algunas versiones periodísticas que ayer dieron cuenta de que se han hallado los restos de hasta ocho personas, que podrían haber sido ejecutadas extrajudicialmente.
"No se puede afirmar nada mientras no concluyan las excavaciones y la investigación, previstas para el próximo lunes", sostuvo Brizuela.