Tras los disparos registrados el pasado 6 de mayo en las afueras de la iglesia Santa Rosa del Callao, durante la misa de difunto de un pandillero, la PNP se comprometió en vigilar los templos de ese puerto para que los fieles no se ausenten de los oficios religiosos por temor a la delincuencia.
El anuncio lo hizo el general Bruno Debenedetti, jefe policial del Callao, ante la queja del sacerdote Juan de Dios Rojas, quien también denunció el robo a los fieles en los propios templos.
Al respecto Debenedetti dijo que la desintegración familiar es una de las causas por las cuales muchos jóvenes se vuelven pandilleros y en eso tienen que ver mucho los padres.
"Los chicos que no estudian, no trabajan o no tienen control de sus padres están en riesgo de unirse a estos grupos", remarcó.
PIDEN A 'PUCHO' ENTREGARSE
En tanto, el jefe de la PNP, Octavio Salazar, exhortó públicamente a Jorge Luis Salas Arméstar 'Pucho', un sicario de la banda Los Malditos de Castilla, a entregarse a las autoridades.
"En cualquier momento 'Pucho' va a caer y es preferible que se entregue", señaló.
De otro lado, fue capturado ayer Miguel Ángel Guarniz Espinoza (19), presunto integrante de Los Sicarios del Callao, cuando robaba una cartera y un celular a una joven en San Miguel.