Por Paula Varsavsky. El Mercurio de Chile
Vestido con su legendario traje blanco, camisa negra y corbata negra con dibujos geométricos blancos, el escritor y periodista Tom Wolfe recorría los salones de un lujoso hotel de Buenos Aires a medida que lo entrevistaban. Sentado en un sillón tapizado en cuero blanco respondió amablemente con voz apenas audible todas las preguntas que le formularon. Por cierto, uno de los principales invitados a la feria internacional del libro de esta ciudad sí que sabe llamar la atención de la prensa. Y lo hizo con una declaración contundente: "La novela está muerta". Le preguntamos por qué:
"Hay un solo tipo de novela que permanece viva --aclara--. Me sonroja decir que son las del tipo que yo escribo. Sucedió algo extraño respecto a la novela norteamericana; es típico de la vida intelectual. Entre 1900 y 1939 fue la época de la novela realista. Por primera vez en 200 años, en Estados Unidos, la literatura fue conocida. Comenzó con Theodor Dreiser, continuó con Ernest Hemingway, William Faulkner, Scott Fitzgerald y John Steinbeck. De pronto, en toda Europa la gente comenzó a leer la novela norteamericana. Jean Paul Sartre escribió tres novelas profundamente influenciado por John Dos Passos. Hubo, entonces, un triunfo cultural".
"Sin embargo --agrega--, luego de la Segunda Guerra Mundial empezó a circular la noticia de que la novela realista había muerto. Siendo sujetos colonizados obedientes, solamente en esta área, creímos que debíamos hacer lo mismo que los franceses: escribir novelas no realistas que entraran en categorías que terminan con 'ismo': minimalismo, deconstructivismo, realismo mágico... Todas eran aplaudidas por lo que denomino la amable aristocracia que determina el gusto. Pero el público en general no se interesó demasiado. ¿Y qué somos nosotros, unos pocos, contra tantos?
¿Y qué pasa hoy para el autor de "La hoguera de las vanidades"? La gente alaba las novelas sin tomarse siquiera el trabajo de leerlas. "La no-ficción literaria y la no-ficción me parecen los géneros más interesantes.
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