Por Fernando Lozano
El deporte blanco ha dejado de serlo: 140 partidos de tenis están bajo sospecha de haber sido amañados para favorecer a apostadores, en algunos casos, los propios tenistas. Cinco italianos han sido sancionados, hasta la esposa del 'top ten' ruso Nikolay Davydenko es investigada y más de una decena de tenistas, entre ellos el peruano Luis Horna, han admitido que les han ofrecido dinero para dejarse ganar. El circuito está en crisis.
La bomba estalló en agosto del año pasado, cuando la casa de apuestas por Internet Betfair denunció cifras extraordinarias en un partido del torneo de Sopot. La 'afición' apostaba cinco millones de euros --tres millones más de lo normal, dijeron-- a que el argentino Martin Vasallo Argüello, entonces 87 ATP, le ganaría al ruso Davydenko, cuatro del mundo, incluso a pesar de ir un set abajo. Rarísimo. Nadie juega a perdedor.
Davydenko cayó en el segundo set y abandonó en el tercero por lesión. O le tenían mucha fe al argentino o alguien sabía algo más. Betfair no pagó, todos miraron al ruso con sospecha y los tenistas, uno a uno, comenzaron a hablar.
El británico Andy Murray sacó primero. "Es muy decepcionante para todos los jugadores, pero todo el mundo sabe lo que sucede. Aunque es difícil probar si alguien arregló un partido o no".
El alemán Tommy Haas fue más allá y exigió que se sepan quiénes eran los colegas sospechosos. "Es hora de decir nombres". En su afán fiscalizador tiró al argentino Mariano Puerta. "Algunas resultados y las sumas de dinero que se apostaban por él en el 2005 llamaron mi atención". El argentino Carlos Berlocq también fue involucrado por otro tenista alemán que se presentó de incógnito en la televisión.
HORNA TENTADO
El problema existía. La primera raqueta peruana denunció en octubre pasado dos intentos de soborno, uno en un Challenger en Europa y otro en el tradicional torneo de Wimbledon. "Me han llamado un par de veces en forma anónima a la habitación del hotel con esa intención. Me ofrecieron una cifra cercana a los 25 mil dólares por ir a menos y perder el encuentro. Me di cuenta de cómo venía la mano y lo paré de raíz", dijo Horna en una entrevista a la cadena Torneos y Competencias.
Fueron al menos 13 los tenistas que, como Horna, denunciaron haber sido contactados por las mafias de las apuestas para dejarse ganar.
PRUEBAS Y SANCIONES
La Federación Internacional de Tenis (ITF por sus siglas en inglés), escandalizada, contrató de inmediato a ex agentes de la Scotland Yard expertos en delitos deportivos para investigar a las mafias que estaban manchando la "integridad" de su deporte. Los investigadores pusieron los ojos en Davydenko, a quien le revisaron sus cuentas bancarias, sus llamadas telefónicas, las de su esposa y de su hermano.
Incluso en octubre se le multó con 1.390 euros durante el torneo de San Petersburgo por "ausencia de esfuerzo" en un partido. Parecía una persecución contra el ruso que en ese tiempo no dudaba en criticar al mandamás de la ATP, Etienne de Villers. Parecería, pero la investigación a su partido de agosto arrojó que nueve cuentas corrientes que apostaron grandes cantidades contra Davydenko en el polémico juego de agosto provenían de Rusia.
Las acciones no terminaron allí. Cinco tenistas han sido sancionados por apostar en partidos de tenis. La curiosidad es que todos ellos son italianos, tristemente asociados a las mafias.
El primer sancionado fue el italiano Alessio di Mauro, quien fue castigado con 10 meses fuera del circuito (recién podrá volver a jugar en agosto) y al pago de 40.100 euros de multa. "Esta sanción subraya la política del ATP de no tolerar que jugadores, familiares o miembros de su cuerpo técnico apuesten en el tenis", dijo el encargado de la competición de la ATP, David Bradshaw. Junto con Di Mauro, también han recibido sanciones el ex compañero de Horna, Potito Starace, Daniele Bracciali, Giorgio Galimberti y Federico Luzzi.
Las investigaciones no terminan. Mientras tanto Davydenko, por ejemplo, está condenado en libertad a no tener un bajón en ningún partido a riesgo de sumar sospechas.
ROLAND GARROS
Peruanos no entraron
PARÍS [EL COMERCIO]. Desazón en la afición. Los peruanos Luis Horna e Iván Miranda no lograron entrar directamente al cuadro principal del Grand Slam de Roland Garros al perder ambos el último partido de la etapa de clasificación o 'qualy'.
Horna (82 ATP) cayó ante el argentino Diego Junqueira (164 ATP) por 6-3 y 6-4, en un partido que en un principio estuvo parejo. Miranda (171 ATP), por su lado, perdió ante el croata Roko Karanusic por (111 ATP) por 6-3 y 6-1.
El sorteo de los 'lucky looser' o perdedores con suerte que ingresaron al cuadro tampoco favoreció a los peruanos. La única esperanza es que el francés Jo Wilfred Tsonga se retire (aquejado por una lesión) para que Horna, tercer cabeza de serie de la 'qualy', entre al cuadro, aunque el procedimiento de elección del eventual reemplazante no está confirmado.
MICRO ABIERTO
"Un par de veces me ofrecieron 25 mil dólares por ir a menos y perder un partido. Me di cuenta y lo corté de raíz".
4Luis Horna
TENISTA PERUANO