ANTIBIÓTICO NATURAL. Para cutis grasos, granos y puntos negros
La batalla contra el acné no tiene cuándo acabar, por eso paralelamente al tratamiento médico necesario surgen otras opciones desde el campo de la cosmiatría. En esta ocasión nos referiremos a la mascarilla de bardana, que --se asegura-- previene nuevos brotes y controla los existentes.
"La bardana es un antibiótico natural que ayuda a tratar el acné, la seborrea, forúnculos, erupciones de la piel, eczemas y dermatitis. La mayoría de los tratamientos limitan su acción a eliminar las lesiones y prevenir sus complicaciones", comenta Carmen Crespo, de Aqua Med Spa.
Esta planta, originaria de Asia y Europa, tiene propiedades antiseborreicas, bactericidas y antipruriginosas. Las hojas, sobre todo las jóvenes, contienen un principio amargo (arctiopicrina) que le otorga una actividad antibacteriana y antifungicida (contra los hongos). Posee también una lactona sesquiterpénica con propiedades antibióticas frente a bacterias Gram+(estafilococos, estreptococos, neumococos, etc).
Según Carmen Crespo, se emplea el tratamiento con bardana "cuando surgen unos pequeños granos o puntos negros, cuando tenemos historia genética o notamos que nuestro rostro generalmente está brilloso, que es un biotipo cutáneo graso".
Pueden someterse a este tratamiento gente joven y no tan joven, hombres y mujeres afectados por el acné, principalmente en la cara. Pero también personas con un biotipo cutáneo seborreico o graso. Normalmente, se requieren sesiones una vez por semana o cada 15 días.
Las personas con estas características deben, además, evitar el tabaco, practicar ejercicio al aire libre y evitar alimentos que empeoren la erupción. Y, por supuesto, visitar un dermatólogo.