Al menos un recluso del penal Sarita Colonia del Callao resultó herido y otro presentó síntomas de asfixia durante el motín que organizó un grupo de internos al borde de la medianoche del viernes, con la finalidad de evitar que seis reos sean trasladados a otros centros de reclusión.
En este frustrado intento también se involucraron las madres, esposas y amigos de los internos, quienes llegaron hasta las puertas del presidio para evitar la salida de vehículos con esos presos.
Pero no lo consiguieron. La policía antimotines actuó con firmeza y con el uso de gases lacrimógenos controló a los revoltosos.
Algunos presos se comunicaron por celular con sus familiares y aseguraron que un muchacho había muerto y al menos otros cuatro salieron heridos por impactos de perdigones.
Sin embargo, el coronel PNP César Ramos, jefe distrital del Callao, negó tales afirmaciones.
Los internos que se amotinaron pertenecen al pabellón de mediana peligrosidad y se habrían negado a ser llevados a otros penales porque en dichos presidios no gozarían de las comodidades que habían conseguido en el local chalaco.
"La acción de control dejó un interno herido en la oreja, el mismo que fue trasladado al hospital Carrión del Callao. Además, otro recluso sufrió asfixia por los gases, pero fue atendido en el tópico. No hubo más consecuencias. Los seis internos, cuyos nombres no fueron dados a conocer, fueron llevados de todas maneras a la carceleta del Palacio de Justicia para trasladarlos a otros penales", informó Ramos a El Comercio.