Por Raúl Mayo Filio
Algunos rudos campesinos hacen sonar estruendosamente sus cornetas y tambores precediendo el cortejo de caballos criollos, sobre los cuales cabalgan jinetes erguidos vestidos a la usanza de los libertadores. Otros acompañan el desfile engalanados con sus mejores trajes; en las manos llevan chicha de jora y otros licores para compartir. Todos juntos llegarán a la catedral de Huancayo: es la fiesta de La Capitanía.
Apenas se puede transitar por la plaza Constitución, debido al gentío que la colma para apreciar esta fiesta en la que, como uno de los mayores atractivos, los grupos de negritos danzan y se enfrascan en luchas a latigazos --algunos simulados, es cierto-- mientras los caporales hacen retumbar sus látigos hechos de cuero de res y las bandas de músicos interpretan melódicos huainos.
Cada uno de estos elementos forma una de las tradiciones más fervorosas del calendario de festividades de la región.
Esta celebración es también conocida como la Fiesta de la Santísima Trinidad, pues al fundarse Huancayo, en 1572, los españoles bautizaron con ese nombre a este pueblo de indios valerosos de la sierra central del Perú.
A esta fiesta concurren pobladores procedentes de Huancan, Cerrito de la Libertad, Auquimarca, Tucumachay, Cajas Chico, El Tambo y Chilca. Todos ellos se enfrascan en diversas competencias (concursos de cabalgatas, o entre los mejores corneteros de la zona) en las que se pone de manifiesto la simpatía de estos hombres.
Todo termina con la procesión de la imagen de la Santísima Trinidad. Luego, a seguir celebrando y hasta el próximo año.
SEPA MÁS
4 La Fiesta de la Santísima Trinidad varía de acuerdo con el calendario gregoriano, por lo que se celebra entre el 24 de mayo y el 24 de junio, pero siempre un domingo. Huancayo se fundó hace 436 años, el domingo 1 de junio.
4 A pesar del crecimiento de Huancayo como ciudad comercial y turística, esta manifestación folclórica identifica al pueblo, que mantiene inalterables sus costumbres.