En defensa de Argentina
Señores Directores:
Cuesta entender a qué país se refiere la columnista en el artículo publicado el 15 de mayo. En el mismo, expresa que en dicho lugar "todo se derrumba estrepitosamente". Por supuesto que ese país no es la Argentina. Luego de sufrir la mayor crisis económica, social y financiera, mi país se recupera sólida y sostenidamente. El PBI creció 50% en seis años, mientras que la pobreza disminuyó desde el 52% (2002) a un actual 20%. El desempleo, que seis años atrás era del 23%, hoy es de 8%. En el artículo se habla de "un país al borde del colapso financiero". Con robustas reservas de US$50.000 millones, que permiten respaldar el circulante monetario y los depósitos a la vista, y sólidos y continuos superávit fiscales y comerciales --de una magnitud nunca alcanzada--, tal juicio está absoluta y afortunadamente lejano de la realidad. Como muestra un ejemplo fresco: el superávit fiscal de abril del 2008 fue 72%, superior al mismo mes del año pasado. El superávit comercial se estima en US$12.000 millones para este año, creciendo las exportaciones a un ritmo de 18% anual. La producción agrícola incrementó su volumen, pasando de 42 millones a 90 millones de toneladas en los últimos años. Ese es un aporte concreto que la Argentina ofrece al mundo para disminuir el flagelo del hambre y la pobreza. Es imposible imaginar tal aumento sin el consiguiente beneficio y rentabilidad de sus productores. En la Europa citada por la columnista, también existen conflictos de intereses, que no pocas veces han llevado a que los agricultores bloqueen las carreteras y arrojen parte de su producción. Todos estos datos son objetivos y verificables. Es lógico que las opiniones reflejen subjetividades, intereses y percepciones. Lo que cuesta admitir es que se privilegie la superficialidad por sobre el análisis concreto de la realidad que se pretende describir. Cuando esto ocurre, nos internamos en el terreno de los gustos o prejuicios --lo que no haremos-- en lugar de la información y opinión fundamentadas. No es menor destacar que los resultados económicos y sociales con anterioridad descritos se han alcanzado dentro del respeto absoluto de las instituciones democráticas y la Constitución. En Argentina existe --sin dudas-- plena libertad de expresión. Esta realidad es la valorada y reconocida por los gobiernos que participaron en la V Cumbre ALC-UE, por cuyo éxito felicitamos al Perú. Mi país, que ha sido interlocutor de todos ellos, está orgulloso de sus avances y es consciente de sus problemas.
Atentamente,
DARÍO PEDRO ALESSANDRO
Embajador de Argentina
No dudamos de las reservas económicas de Argentina para remontar cualquier crisis económica y salir airosa con muchas lecciones que dar a la región. El artículo de Dalila Platero, argentina y peruana, es una visión nostálgica y subjetiva de un país cuya riqueza cultural y agitaciones políticas nos convocan a saludables polémicas.
Jugada olímpica
Señores Directores:
Se ha anunciado que el Gobierno Peruano postulará a Lima como sede de los juegos olímpicos de 2016. Lograrlo es sumamente complicado porque se exige una infraestructura que Lima no tiene y es sumamente difícil que se logren los recursos económicos para ello. Además, también postulan grandes ciudades europeas y Tokio. Creo que el Gobierno es plenamente consciente de ello y más bien se trata de una interesante jugada política para posicionar al Perú, pues el solo hecho de que la capital de un país postule a ser sede olímpica implica su prosperidad económica.
Atentamente,
FERNANDO GANOZA ROMERO
DNI 17839656
Está bien que el Perú se posicione en la lista de espera para ser sede olímpica, pero que durante los años que quedarían para cumplirse ese sueño se trabaje silenciosamente sin alentar debates gaseosos sobre el país y sus probabilidades.