Llegó, finalmente, el inoportuno receso, 'fútbol interruptus' justo cuando el campeonato entra en una de las rectas finales más bonitas y emocionantes de los últimos años, con dos de los tres equipos más populares del país peleando punto a punto, sin margen para el afloje, la posibilidad de quedarse con el primer torneo del año y el primer cupo para la Copa Libertadores.
Mala hora para descansar, justo cuando la tensión se siente en el ambiente y los estadios están cada vez más llenos. Sabe Dios con qué ánimo nos dejará la selección de Chemo para cuando llegue el momento de la reanudación. Depende de ella y de sus resultados en las Eliminatorias que mantengamos el fervor intacto de cara a una recta final que tiene todos los ingredientes para ser de infarto.
El hincha de la 'U' siente mariposas en el estómago: es la inminencia del título que en los últimos años ha sido esquivo. No será tan sencillo dar la vuelta olímpica porque falta defender la ventaja contra Cienciano y contra Cristal en dos choques que pintan como finales a partido único, y luego faltará el nada fácil trámite de visitar a Alianza en Matute. Cristal no pierde el paso y su hinchada también tiene derecho a ilusionarse con lo que ve. En fin, es tiempo de desempolvar las banderolas y calentar las gargantas. Ojalá nomás que dentro de tres semanas el ánimo siga intacto.