Por Fernando Vivas
Acabo de ver dos estrenos de TV Perú. El canal del Estado ha desmantelado algunos de sus programas grabados en su planta aduciendo estrecheces presupuestales que, espero, serán compensadas cuando se replantee la estructura del canal volviéndolo menos gubernamental y más público. Pero el canal, como siempre, espera que productores con proyectos que no enganchan en la TV abierta y se graban lejos de su local le toquen la puerta.
"20 lucas" es el último programa gastronómico de Mauricio Fernandini. Su "A fuego lento" en Canal N me entusiasmó por su riqueza documental, que dejaba la camisa de fuerza de las recetas con lista de ingredientes, tomaba de pretexto la obra de un chef y editaba cortos y bellos planos de productos crudos o en cocción. Había, entre el humo y el chisporroteo, entre los cambios de color y textura ante nuestros ojos, una poética de la cocina.
Pero en "20 lucas", caray, Fernandini se expande a una larga hora y se vuelve a poner el corsé de la receta, al que ajusta con el presupuesto: un chef de nota tiene que gastar no más de 20 soles en un menú para cuatro. Y tiene que incluir entrada, segundo y postre. Ni un céntimo más.
El combo de ahorro y extravagancia de autor, tratándose, por ejemplo, de Jann van Oordt, el chef del Osaka, no se cuece del todo porque restringe la libertad de cocinar y tragar, inhibe el placer de la comida ante la idea de que en el canal estatal la gastronomía debe ceñirse al ahorro y a las limitaciones económicas de su público promedio. Por suerte, se mantiene el afán del buen documentalista de frutos y rostros. La duración lo desfavorece porque lo obliga a adosar reportajes ajenos al juego de las 20 lucas que acaba pronto. ¿No sería mejor enriquecerlo y flexibilizarlo?
"Haciendo Perú" de Súper M Films, producido por Manolo Alcalde, es otro programa parapetado detrás de su coartada propositiva: reportar empresas con éxito, desde un discapacitado que fabrica sillas de ruedas hasta un proyecto asistencial de una empresa privada. Mezcla con bemoles, pero fácilmente corregible. Los conductores, Zuleik y Jeremy, son muy bisoños como para medir el éxito ajeno. Hagan patria y mejoren.