Por El Veco. Periodista
Si alguien dice Perú en cualquier estadio europeo parece asomar su foto, y no es magia. Todo se explica por sus 10 goles mundialistas, sus remates lujosos con tres dedos y también por una vigencia que refrescó y amplió en viajes y contactos valederos, sin rifar el tiempo.
"Didí me perfeccionó el remate. El profe tenía un problema congénito en el dedo medio del pie derecho, malformado, y entonces le pegaba con tres dedos por obligación. En los entrenamientos yo me quedaba una hora con él y me indicaba cómo debía entrarle al balón. Después fue más fácil".
Teófilo Cubillas Arizaga cumplirá 60 años el 8 de marzo del 2009 y sigue "feliz de la vida" --casi su santo y seña--, porque no se quedó de brazos cruzados a repasar fotos y recuerdos, ni se pegó a la silla de la bodega para beberse los años. Avanzó para estirar su presente, y el propósito se facilitó con el respaldo de distinciones con aroma de césped fresco. El mejor jugador joven (21 años) en el Mundial de México 70, autor de un notable gol ante Bulgaria que elige por encima de todos. "Fue una jugada entrelazada con Nicolás Fuentes y Ramón Mifflin hasta que la recibí en el área, escapé a dos y la coloqué a placer". El mediocampista con mejor promedio de goles en mundiales (0,78) y ubicado entre los cuatro más eficaces ejecutantes de tiro libre al lado de Pelé, Rivelino y Beckham. El máximo anotador de la selección peruana con 45 goles. Elegido entre los mejores 50 jugadores sudamericanos de la historia y ubicado con sello FIFA entre los 100 más grandes futbolistas de todos los tiempos.
Igual sigue trabajando. La máquina no se detiene. En Estados Unidos dicta clínicas semanales de fútbol. Es instructor FIFA y forma parte del Grupo de Estudio para analizar equipos y elegir a los mejores jugadores en cada mundial. Retrocedemos de golpe, el giro se impone y nos vamos a Alianza Lima. "El 'Cholo' Castillo me vio jugar en Puente Piedra y me llevó. Pitín Zegarra era mi ídolo, un cabal artista del balón. Aquella delantera con Baylón, Pitín, Perico León, yo y Babalú Martínez dejó huella, sin relegar la otra con Sotil, Guillermo La Rosa y Ravello". Nos asaltan otras imágenes. Estábamos en Yokohama, Japón, en el estadio que al día siguiente sería escenario de la final del 2002 que le dio el 'penta' a Brasil. Asomó Cubillas y 15 periodistas lo rodearon. Y atendió las preguntas de los 15 con la corrección debida, sin apurar el paso, mirando a la cara a cada uno. No como el divo que pasa apurado como si hubiera dejado leche en el fuego. Por eso lo respetan y su imagen se riega en forma regular, y entendemos mejor su resonancia.
¿Juan Vargas llegará lejos?
Sí, lo podría firmar. Tiene fútbol, personalidad y una gran pegada. Lo veo como otro Roberto Carlos.
¿Te ha decepcionado el Ronaldinho de hoy?
En el mundial alemán se me vino abajo. Cuando ganó dos ligas y una Champions con el Barcelona fue excepcional. Le faltó la confirmación mundialista. Y eso lo desmerece.
¿El mejor delantero de hoy?
Cristiano Ronaldo, aunque en la final de la Champions hizo el gol y después no lo vi más. Otro que me gusta es Luca Toni del Bayern Múnich, es el Gerd Müller de este tiempo.
Nada más. Teófilo vino al mundo en Tambo Inga, una hacienda de la familia De las Casas a cuatro kilómetros de Puente Piedra. Su padre trabajaba allí como tractorista y su madre metía mano en la cocina. No faltaba nada, tampoco una pelota. Sobre ella edificó una carrera que está en la historia. Con talento y ganas el motor interior manda siempre y las metas parecen venir solas. La receta no falla; tan eterna como aconsejable.