Richard Páez deberá dejar hoy sus vacaciones en Miami, retornar a Venezuela y arreglar sus cosas de una manera veloz para venir a Lima lo antes posible y ser presentado como el nuevo entrenador de Alianza Lima.
Ayer, el gerente del club blanquiazul, Carlos Carpio, se reunió con el venezolano y con el representante Elio Casareto, gestor de este nuevo romance que se concretó y que es la esperanza de los aliancistas para salir del hoyo en el que se encuentran metidos.
Carpio regresa hoy de Estados Unidos y vía telefónica evitó dar los pormenores de la negociación porque será el presidente de la institución, Carlos Franco, quien haga el importante anuncio en las próximas horas.
Páez, según expresiones del presidente el último sábado, llegará a elaborar un trabajo a largo plazo, en el que los resultados inmediatos no serán lo más importante, sino la reestructuración del club a todo nivel y que haya una apuesta inteligente por las canteras blanquiazules.
El entrenador llegará acompañado de su hermano Raymond, como asistente, y se estudia la posibilidad de que vengan a reforzar al equipo los jugadores David Páez (volante, hijo del técnico) y José Manuel Rey (zaguero central), pero esto todavía no se logró confirmar.
Problemas de indisciplina
De otro lado, Alianza vive un momento desagradable por los hechos que protagonizaron tres de sus jugadores el último sábado en la noche: Reimond Manco, Wilmer Aguirre y Paolo Hurtado estuvieron en la discoteca Vocé de Lince y --se dice-- habrían sido agredidos por algunos hinchas, a quienes no les pareció correcto que se diviertan, bailen y beban, mientras el equipo marcha en las últimas posiciones, a pesar de que pudieron ganarle al Gálvez el fin de semana.
Manco reconoció ayer que estuvo en dicha discoteca aunque negó que se haya peleado. "Estuve en una discoteca con unos compañeros. No puedo dar nombres, pero puedo asegurar que no pasó nada. Llegamos como a las 11:30 p.m. y nos retiramos a las 2:30 a.m. o quizá 3:00 a.m. Bailamos tranquilos. No tuve ningún problema y mis compañeros tampoco", aseguró el delantero aliancista a Terra.
"Cuando salimos de la discoteca, el carro de un compañero estaba golpeado, y lo que nos dijeron los agentes de seguridad es que se armó una pelea en el estacionamiento. Todos los carros estaban golpeados porque los habían pateado", agregó.
A modo de descargo, el joven jugador indicó: "Hace mucho tiempo que no salgo a bailar, pero como tenemos descanso hasta el viernes, me tomé el atrevimiento de salir con algunos compañeros. Tengo 17 años y estoy en todo mi derecho de hacerlo. Así que pido que no hagan un drama".
También dijo: "Ahora dicen que me pegaron y que rompieron las lunas del carro. Eso es falso. No doy entrevistas hace tiempo, pero ya me cansé de ser el Reimond taradito que nunca desmiente lo que sale en los medios. No tengo nada. Si me hubiesen pegado tendría la cara hinchada y no tengo absolutamente nada".
La directiva, a través de Rolando Sánchez, expresó que serán drásticos en los castigos: "El último sábado todos los jugadores fueron advertidos de no ir a discotecas ni ingerir bebidas alcohólicas porque en dos semanas regresarán a los entrenamientos, pero la verdad nadie hizo caso a estas recomendaciones y se vieron envueltos en un escándalo", declaró Sánchez, quien anunció que a los tres involucrados les descontarán 10% de su salario.
"Es lógico que por el mal momento que pasa Alianza Lima en el campeonato peruano algunos hinchas los iban a estar molestando, por eso se les había prohibido asistir a esos ambientes de fiesta", manifestó el 'Gato' a Andina.
Manco y Aguirre culminarán sus contratos con el equipo íntimo al término del Apertura. Manco irá al PSV y Aguirre deberá retornar al Metz de Francia.