SUDÁFRICA. MOMENTOS DE TENSIÓN
JOHANNESBURGO [EL COMERCIO / AGENCIAS]. Como consecuencia de la ola de xenofobia que se vive en Sudáfrica desde hace un par de semanas y que ha dejado hasta el momento un saldo de 56 muertos, decenas de miles de inmigrantes permanecían ayer agrupados en campamentos improvisados, aunque el Gobierno asegura que la situación está bajo control.
Los ataques que se desencadenaron el 11 de mayo dejaron 56 muertos y centenares de heridos en los suburbios de Johannesburgo. Aproximadamente 350 tiendas pertenecientes a extranjeros fueron saqueadas y 213 incendiadas, indicó el lunes el Gobierno.
Decenas de miles de extranjeros, sobre todo zimbabuenses y mozambiqueños, se refugiaron en comisarías o centros sociales, y miles de otros prefirieron regresar el lunes de la turística Ciudad del Cabo (suroeste) y 20.000 de la ciudad portuaria de Durban (este).
En los centros de ayuda las condiciones sanitarias son cada vez más precarias debido a las temperaturas nocturnas cercanas a los cero grados.
Asimismo, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) reveló que cientos de inmigrantes de diferentes nacionalidades han solicitado a su oficina de Johannesburgo asistencia para salir de Sudáfrica y retornar a sus países de origen debido a la violencia.
Sin embargo, ninguna de esas solicitudes ha podido ser atendida debido a que ese organismo no cuenta con fondos que pueda destinar a ese fin, explicó la portavoz de la OIM en Ginebra, Jemini Pandya.
Pandya señaló que las autoridades de Mozambique han informado que 20.000 mozambiqueños han regresado a ese país, gran parte de ellos gracias a ómnibus fletados por su Gobierno.
En el caso de los zimbabuenses, blanco principal de los ataques, dijo que unos 25.000 habrían retornado a su país y varios miles más a otros países del sur de África, según datos que atribuyó a la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja.
Pandya afirmó que el número de desplazados por los ataques xenófobos contra inmigrantes africanos aumenta cada día y que varios miles carecen de alimentos, dinero o un lugar donde refugiarse.
El presidente sudafricano, Thabo Mbeki, viajó el lunes a Tokio para participar en una conferencia denominada "Hacia una África dinámica: un continente de esperanza y oportunidad".
"El presidente debería estar en casa, tendría que estar aquí, manos a la obra", afirmó la jefa de Alianza Democrática, el principal partido opositor, Helen Zille.
Sudáfrica es la primera potencia económica del continente y tiene las fronteras relativamente abiertas. Pero la economía tiene dos velocidades y más del 40% de la población padece la pobreza y el desempleo.
EN PUNTOS
Duro golpe al turismo
1. Apenas un día después de que la devastadora imagen de un inmigrante de Mozambique ardiendo hasta la muerte copara las portadas de la prensa internacional, Alemania emitió un aviso de viaje relativo al país: los turistas debían evitar el centro de Johannesburgo.
2. Estados Unidos, Suecia y una serie de países llevaron a cabo iniciativas similares y diezmaron así la pujante industria del turismo, una de las principales fuentes de empleo e ingresos en Sudáfrica.
3. Aunque aún es pronto para darse una idea adecuada de la dimensión del brote de violencia, el negocio del turismo ya ha sufrido un buen golpe cuando faltan dos años para que el país se convierta en el primero de África en albergar una Copa Mundial de fútbol.