CHINA. TERREMOTO
BEIJING [EFE]. Las inundaciones provocadas por la llegada de las lluvias estivales y las réplicas se erigen ahora como el mayor riesgo para los damnificados por el terremoto registrado el 12 de mayo en el suroeste de China, donde la cifra de muertos ascendió ayer a 68.109, mientras que otras 19.851 personas permanecen desaparecidas.
Las lluvias torrenciales azotan desde ayer las provincias del centro, sur y suroeste del país, donde perdieron la vida cincuenta personas, otras 26 permanecen desaparecidas y 4.000 aisladas.
Ahora, el principal temor de las autoridades es que esas lluvias se extiendan a todo el suroeste de China, donde se localiza Sichuán, la provincia en la que se ubicó el epicentro del sismo del 12 de mayo, algo a lo que la Administración China de Meteorología concedió muchas probabilidades.
En Sichuán, 35 lagos formados por aludes de rocas y escombros originados por el sismo del 12 de mayo y que han obstruido el cauce natural de los ríos amenazan con desbordarse y anegar las zonas que ya quedaron devastadas por el terremoto, un peligro acrecentado aun más con la posible llegada de las lluvias.
Según informó la agencia oficial china Xinhua, el Ministerio de Recursos del Agua detalló que 28 lagos corren riesgo de desbordarse y, entre ellos, el que mayor peligro representa es el de Tangjiashan, donde 600 ingenieros y militares trabajan contra el tiempo para drenarlo con la ayuda de 29 excavadoras.
Solo de la ciudad de Mianyang, río abajo, han tenido que ser evacuadas más de 100.000 personas por la amenaza que supone el lago.