BUENOS AIRES [EL COMERCIO / AGENCIAS]. Por tercera vez desde marzo, las cuatro organizaciones agropecuarias reanudaron ayer el bloqueo de rutas para impedir la comercialización de granos destinados a la exportación, ante un nuevo fracaso de las negociaciones con el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.
El centro de la discrepancia es el sistema de retenciones (gravámenes) móviles a las exportaciones de granos rechazado por los productores y que el Gobierno ha confirmado, aunque con posibles correcciones.
El diálogo entre el Gobierno y los agricultores quedó interrumpido la semana pasada, entre acusaciones cruzadas.
El martes por la noche, el Partido Justicialista (peronista) que encabeza el ex presidente Néstor Kirchner, esposo de la actual mandataria, acusó a los productores rurales de perseguir objetivos políticos antidemocráticos y golpistas, de 'impullockout' (paro de comercialización) salvaje e interminable y de perseguir la formación de un partido agrario opositor, en defensa de intereses económicos sectoriales opuestos a la redistribución de la riqueza.
Las cuatro entidades respondieron horas después acusando al Gobierno de buscar cualquier justificación para no negociar y anunciaron un nuevo plan de lucha, que comprende el paro de comercialización de granos con destino a la exportación hasta el próximo lunes y el bloqueo de rutas para impedir el transporte de granos.
A partir de hoy, la medida se extenderá para impedir la comercialización de carne vacuna. La semana próxima habrá una campaña de recolección de firmas para que el Congreso discuta y derogue el sistema de retenciones móviles. El Gobierno tiene mayoría en ambas cámaras.
Mientras el Gobierno y los dirigentes rurales radicalizan sus posturas, la sociedad reclama soluciones. "La desmesura se ha apoderado del Gobierno y también de la dirigencia rural", denunció ayer el columnista Fernando González, en el diario "Clarín".
Para el analista Joaquín Morales Solá, Néstor Kirchner y el peronismo rompieron anoche (el martes) cualquier posibilidad de reanudación del diálogo.
PRECISIONES
Falsa alarma
Un aviso de bomba, que resultó ser falso, obligó hoy a desalojar la sede en Buenos Aires de la Federación Agraria Argentina, una de las organizaciones del sector agropecuario que mantiene un conflicto con el Gobierno.
Mensaje mafioso
Ulises Forte, dirigente de la mencionada asociación, opinó que se trató de un mensaje mafioso o de la obra de algún desocupado.