El Decreto Supremo 003-2008-TR publicado por el Poder Ejecutivo podría perjudicar a los propios estudiantes que realizan prácticas preprofesionales --a quienes se pretende proteger-- en empresas públicas o privadas de todos los rubros, al obligar a los centros laborales a establecer horarios fijos e inflexibles que aseguren, a ojos del Ministerio de Trabajo, el fiel cumplimiento de la norma, explicó el abogado laboralista Pedro Morales, del estudio jurídico Echecopar.
"Si se debe cumplir de manera irrestricta con el tema de los horarios, no debería el empleador, por ejemplo, permitir que el practicante permanezca en el centro de trabajo por más horas que las seis estipuladas para hacer sus prácticas, pero todos sabemos que se quedan por más tiempo a fin de, entre otras cosas, recabar información para la universidad. Así que perderían eso", explicó.
Además, preguntó Morales, "¿qué pasará cuando sea época de exámenes parciales o finales? Durante esas semanas los practicantes, por lo general, no trabajan. ¿Cómo recuperarían ese tiempo? Habría que crear una suerte de bolsa de horas para que las recuperen porque el empleador paga por un número determinado de horas que, con la norma actual, no podrán ser recuperadas".
Por el momento, y para protegerse, el empleador debería, en opinión de Morales, renovar los contratos con los practicantes y especificar los horarios en los que estarán en la empresa, sus horas de entrada y salida, adaptados a sus horarios de estudios, y presentarlos al Ministerio de Trabajo.