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ENTREVISTA. MARCO ANTONIO ZALDÍVAR

"Tenemos que cambiar el disco duro"

Hablamos con el organizador del premio al buen gobierno corporativo, que Pro Capitales entrega con auspicio de la UPC y empresas que quieren cambiar la manera de entender los negocios

Por Luis Felipe Gamarra

Tal como la responsabilidad social y las prácticas amigables con el medio ambiente, el concepto de buenas prácticas de gobierno corporativo ha comenzado a calar entre las empresas que buscan salir a competir en el mundo a través del mercado de capitales. Sinónimo de calidad y transparencia, el buen gobierno corporativo posee como principal virtud respetar a cada accionista minoritario; en el caso de las empresas estatales, a todos los peruanos. Marco Antonio Zaldívar, principal promotor de este tipo de prácticas, invita a todas las empresas del Perú a participar en el premio que convoca año tras año Pro Capitales, con el objetivo de reconocer a las empresas con buen gobierno corporativo del 2008.

¿Por qué las empresas deberían hacer esfuerzos por implementar mecanismos de buen gobierno corporativo?
Para las empresas que cotizan en mercados de valores, tener transparencia garantiza una mejor posición frente al mercado. Los inversionistas valoran más este tipo de empresas porque son menos riesgosas. Dan información al público, no como sucede con empresas más oscuras, que tratan mal a los acreedores, a los accionistas, a los empleados. A la larga, estas empresas no obtendrán buenas tasas y condiciones en el mercado. Para las empresas estatales, donde nosotros somos los principales accionistas, significa mayor competitividad.

¿Por qué haría más competitivas a las empresas estatales?
Porque las empresas estatales manejadas con prácticas de buen gobierno corporativo ganan valor en el mercado. En otros países, las empresas estatales, como Petrobras en Brasil, compiten en bolsa porque independientemente de que sean del Estado se manejan como las empresas privadas que poseen un manejo corporativo saludable. La gente confía más en esas empresas. Los escándalos le hacen mucho daño a las empresas estatales, a veces no sabemos ni quiénes son los directores, ni cómo manejan las empresas. Eso no pasa con mecanismos y procedimientos que garantizan un buen gobierno corporativo.

¿Si parece tan saludable, por qué resulta tan complicado que las empresas estatales apliquen estas políticas?
Porque este tema, tanto en empresas privadas como estatales, dependen de una voluntad llamada política. Es la única manera que existe para que los directores cumplan su responsabilidad con los accionistas. El Fondo Nacional de Financiamiento de la Actividad Empresarial del Estado (Fonafe) --que administra 34 empresas del Estado-- ha sacado directivas desde hace mucho sobre buen gobierno corporativo. La Corporación Andina de Fomento (CAF) ha financiado proyectos para implementar estas prácticas. Aun así se siguen designando directores que no conocen temas de gobierno corporativo.

Todo comienza con cómo son nombrados los directores...
No podemos enterarnos qué es lo que pasa en las empresas estatales, solo los escándalos. Si hay un interés por mantener las empresas estatales, incluso si se van a privatizar o ver que estas empiecen a cotizar en la bolsa, van a tener que ser transparentes. Si quieres sacarlas al mercado no las vas vender quebradas. Para garantizar su supervivencia y que no pierdan dinero, necesitas que se manejen bajo ciertas reglas.

¿Cuándo las prácticas corporativas se hicieron populares en las empresas?
A raíz de todos los escándalos. Los países han empezado a valorar el buen gobierno corporativo porque se han percatado de que a la larga les es más rentable. En el Perú las prácticas no son una novedad. Están contempladas en la Ley General de Sociedades, en la Ley General de Actividades Empresariales, en las leyes que regulan las empresas estatales, pero son lo mínimo que se debe cumplir.

¿Hay un caso particular que haya obligado a las empresas a formalizar estas prácticas en sus estatutos?
En Estados Unidos, tras el escándalo de Enron Corporation, surgió la Ley Sarbanes-Oxley, que nace para proteger a los pequeños accionistas de las empresas que cotizan en el mercado de capitales. A partir de esa ley las declaraciones orales se consideran declaraciones juradas sujetas a penas criminales en caso de ser falsas. Si uno afirma que el control interno de la compañía funciona bien, y es mentira, uno va preso. Las empresas crearon comités de auditoría, planes de auditoría interna y externa. Le pusieron mucha fuerza a las políticas y procedimientos de control. En Estados Unidos existían directores de más de 15 compañías. Eso ya no sucede.

¿Entonces la solución sería penalizar las malas prácticas corporativas?
Primero hagamos que se cumplan las normas existentes.

¿Qué se podría recoger de la Ley Sarbanes-Oxley en la legislación vigente en el caso de las empresas estatales?
La transparencia. Es un tema que el Fonafe recogió, por lo que las empresas del Estado están obligadas a informar de sus actividades de manera anual y semestral. La otra parte importante es el control interno, la contraloría, para que no se produzcan los escándalos que hemos visto.

¿El buen gobierno corporativo contribuiría a formalizar las empresas?
Las empresas familiares son un bonito ejemplo. Empiezan pequeñas, pero estas van a crecer y van a tener que profesionalizarse. No pondríamos de directores a los que vemos en el almuerzo del fin de semana si queremos crecer. El caso del los clubes de fútbol es un ejemplo. Hay excelentes clubes que se manejan como sociedades anónimas. En el Perú los clubes viven del día a día, como los quioscos, sin posibilidad de financiamiento, porque nadie conoce sus registros contables. Y sin financiación no hay crecimiento.

¿Cuál es el siguiente paso de buen gobierno corporativo?
La regulación ha terminado. Se ha llegado a un punto suficiente de penalización. En el Perú nos falta formalizar estas políticas.

¿Nuestra idiosincrasia es un problema para alcanzar esa meta?
La historia económica de América Latina nos ha hecho ser menos abiertos. Pero el mercado nos está demostrando que si queremos salir a competir en el mercado de capitales vamos a tener que cambiar ese disco duro.

LA FICHA
Nombre: Marco Antonio Zaldívar.
Profesión: Contador público.
Estudios: Universidad de Lima.
Cargo: Presidente del Comité de Buen Gobierno Corporativo.
Organismo: Asociación de Empresas Promotoras del Mercado de Capitales (Pro Capitales).
Otro cargo: Socio director de Ernst & Young Perú.
Informes: 419-2800 anx. 3519.

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