Por Elizabeth Cavero
La última Encuesta Nacional de Hogares (Enaho), en base a la cual el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) elaboró las cifras de pobreza del 2007, no fue conducida por esa entidad. El trabajo estuvo a cargo de un comité técnico formado a instancias del Banco Mundial y la metodología revisada se aplicó a las mediciones de pobreza desde el 2004. En la siguiente entrevista, el director de este organismo internacional para el Perú, Felipe Jaramillo, habla del trabajo realizado y de lo que implican las cifras de la pobreza.
El Banco Mundial lideró el comité técnico a cargo de la Encuesta Nacional de Hogares. ¿Por qué le interesó al banco guiar el trabajo del INEI?
En realidad, el Banco Mundial hace este trabajo a solicitud del Gobierno Peruano. Yo no estaba en el Perú, pero sé que surgió una enorme controversia sobre los datos del INEI en este tema. Por otro lado, el Banco Mundial es la institución líder en temas de metodología, rigurosidad y transparencia en la medición de la pobreza y, de hecho, da este apoyo a muchos países de América Latina. En el Perú, sin embargo, se trataba de un trabajo más profundo, ya que había que hacer una revisión muy detallada de las encuestas del 2004 y el 2005.
¿Qué problemas había con la Enaho de esos dos años?
Tenían problemas gordos, como que un número muy alto de encuestas estaba en blanco o había sido llenado parcialmente.
¿Por qué luego del ajuste de metodología no se proyectó la medición al 2011?
No conozco el tema en detalle, pero escuché que hubo un cambio metodológico en el 2003 que debilitó las encuestas del 2004 y 2005. ¿Qué problemas? Tengo entendido que eran más administrativos, como que, por ejemplo, no se supervisaba bien a los encuestadores y los dejaban llegar con encuestas vacías o con información parcial. De nada sirve que una familia conteste cuánto pan consume si no te da información sobre sus otros gastos y no vas a poder tener la foto completa de sus gastos.
Un tema de preocupación para el Banco Mundial es que la riqueza aumenta en el mundo, mientras hay personas que siguen viviendo con US$2 al día. En el Perú, la disparidad aumentó. ¿Lleva esto al banco a hacer alguna recomendación al Gobierno Peruano?
Esa no es una de las conclusiones del informe del INEI, sino información que ha dado Javier Escobal, uno de los integrantes del comité técnico encargado de la encuesta. Sin embargo, de ser el caso de que la brecha entre ricos y pobres se ha ampliado, en efecto creo que es un tema de preocupación. Es una buena noticia que la pobreza se haya reducido de manera general, pero nos preocupa la distribución del ingreso. El banco se manifestó sobre este tema hace tres años, cuando presentó un informe sobre desigualdad en América Latina con recomendaciones que en su mayoría son válidas para el Perú.
¿Qué recomendó ese informe?
Principalmente dos cosas. La primera, focalizar la atención del Estado en los segmentos más pobres, ya que tradicionalmente, y lamentablemente, los servicios públicos no se han enfocado en los más pobres. La segunda recomendación se refería al tema de los impuestos. En la mayoría de los países, lo que se recauda es relativamente bajo. Entonces hay que hacer esfuerzos por recaudar más y con estructuras progresivas, de manera que los que ganan más paguen más y así lograr algo de redistribución.
Es interesante que el Banco Mundial haya hecho una recomendación tan puntual, referida a la redistribución del dinero que se recauda. Es decir, se trata de la función principal del Estado
Se trata de las dos funciones principales: recaudación y gasto. Porque hay mucho gasto o subsidio que va a clases medias y no a las familias más pobres. Ahora bien, creo que un informe así no debe sorprender, ya que el Banco Mundial ha cambiado en los últimos diez años, desde que asumió como su principal misión la reducción de la pobreza. Pero, claro, nos queda una imagen del pasado, de la época del consenso de Washington
Cuando se creía que solo el crecimiento resolvería la pobreza.
Así es. Todavía hay gente que piensa que el banco, el Fondo Monetario Internacional, el BID, son neoliberales y solo proponen ese modelo económico. Y, en realidad, si tú miras los grandes estudios que el Banco Mundial ha hecho, los estudios anuales en los que concentra su esfuerzo, los temas que nos preocupan son la informalidad, la agricultura, los círculos viciosos de la pobreza, etc. Obviamente, esto no quiere decir que el banco haya dejado sus ideas sobre crecimiento económico: sin crecimiento, no hay empleo para mucha gente ni recursos al Estado para que pueda redistribuir.
El informe del INEI muestra también que, aunque la pobreza en la sierra rural ha caído en más de 3 puntos, sigue siendo por mucho la zona más pobre (29,3% de incidencia). ¿Debe el Estado replantear su estrategia, invirtiendo en infraestructura productiva para esas zonas, más que en asistencia?
Ambos son temas críticos y ambas son partes de una estrategia coherente. Hoy sabemos que si un niño no tiene sus vacunas, no está bien alimentado, no va a la escuela, entonces no va a tener oportunidad de desarrollo. El otro problema es cómo hacemos para que cuando ese niño crezca no se vaya de su ciudad, de su provincia, por falta de acceso a los mercados. Para eso tiene que haber carreteras, infraestructura. De otra parte, siempre va a haber un sector de la población que, por su aislamiento, por falta de educación o porque es mayor, va a seguir siendo pobre y el Estado tiene que llegar a ellos con programas sociales.
El presidente Alan García ha llegado a la conclusión de que la dispersión geográfica es el principal escollo para luchar contra la pobreza. Usted, que trabaja en toda el área andina, nos dirá si es razonable que un campesino se mude cerca de los centros urbanos a los que el Estado llega con hospitales y escuelas, si no tiene un camino ni sistemas de transporte para ir a trabajar a su chacra. ¿Qué es lo realista?
Con solo mirar la geografía y la población del Perú, uno se da cuenta de que el problema es muy grave aquí. Chile también tiene la cordillera, pero el 95% de su población está en la costa. El precio de una carretera en las montañas es 4 o 5 veces mayor que el de una en terreno plano. Un hospital se justifica y es eficiente con una población mínima que te asegure que sus servicios van a usarse, no lo puedes construir en un pueblo pequeño. La alternativa hoy es que los estados no construyan grandes hospitales, sino varios centros médicos más pequeños, o que lleguen con unidades móviles, etc. Yo creo, en todo caso, que el Gobierno Peruano es consciente del problema y va por el camino correcto.
¿Pero es posible que se lleve a cabo un proceso de concentración de población?
El Banco Mundial no tiene ningún estudio sobre migración en este sentido, aunque estoy seguro de que hay países en los que este proceso se ha dado. Lo que sí puedo decir es que aquí, en el Perú, este proceso se da de una manera natural cuando se va conociendo que en Ica, Trujillo, Chiclayo, hay trabajo. Desde ese punto de vista, el fenómeno de la migración es positivo, pero la gran pregunta sigue siendo cómo hacemos para evitar que estas personas se vayan de sus zonas de origen. Y ahí no hay una respuesta, porque depende de cada zona. Puede que una región sea simplemente árida y sin mayor potencial económico, pero puede haber la opción de que ese potencial dependa de una carretera o de la energía.
Menos pobreza, más disparidad
Pese a que la pobreza en todo el Perú se ha reducido en 11% (la incidencia pasó de 44,5% a 39,3%), la desigualdad entre el ámbito urbano y el ámbito rural ha aumentado, afirmó Javier Escobal, investigador de Grade e integrante del comité técnico de la Enaho. "Esto es así porque la pobreza ha caído más en las zonas urbanas que en las rurales", explicó. Los indicadores de pobreza difundidos esta semana por el INEI dan cuenta de que la pobreza urbana cayó de 31,2% a 25,7% (5,5 puntos), mientras que la rural pasó de 69,3% a 64,9% (4,7 puntos).
Otro dato que evidencia un aumento en la desigualdad --dijo Escobal-- es que en los deciles más ricos los gastos han crecido más proporcionalmente que en los deciles más pobres. Sin embargo, el decil 1 (o sea el 10% más pobre) vio crecer sus gastos tanto como el decil 10 (el 10% más rico). "Dos explicaciones posibles para esto son el aumento de los precios de algunos productos agrícolas, que significan mayores ingresos para productores pobres, y el subsidio directo", añadió.
En tanto, el ex jefe del INEI Farid Matuk afirmó que ese ente ha publicado en su página web varios de los programas, pero no aquel que explicaría cómo se han imputado los alquileres en las zonas urbanas. Matuk precisó que es importante conocer esta data por la importancia que tiene el alquiler entre los gastos familiares.
Aplicando los programas que usaba antes el INEI para la imputación de alquileres, Matuk calculó que la reducción de la pobreza en el país no habría sido de 5,2 puntos, sino de 2,3 puntos.
LA FICHA
Nombre: Carlos Felipe Jaramillo Jiménez.
Edad: 45 años.
Estudios: Economista. Siguió un máster y un PhD en la Universidad de Stanford.
Experiencia: Departamento de Reducción de Pobreza y Manejo Económico de la Región de Europa y Asia Central del BM. Viceministro de Hacienda de Colombia.