Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook
CUSCO. NO HAY DIÁLOGO A LA VISTA

Iglesia y comuneros se enfrentan por terreno en distrito de Checacupe

La prelatura de Sicuani acusa a campesinos de usurpar la propiedad. Reunión entre las partes se frustró sin que llegaran a ningún acuerdo

Por Renzo Guerrero de Luna

En medio de un acalorado debate, monseñor Miguel La Fay levantó las manos y no precisamente para dar su bendición a la multitud. Decepcionado, se despidió de todos, mientras algunas autoridades le pedían que se quedara. El prelado sostuvo que ya no había nada de qué hablar después de cuatro horas de improductiva negociación, en la cual ninguna de las partes coincidió en sus pedidos para solucionar la problemática en torno al terreno denominado Huayllojo, en el distrito de Checacupe. Hace unos meses --según la máxima autoridad de la Prelatura de Sicuani-- un grupo de campesinos usurpó dicha propiedad aduciendo que esos campos siempre fueron de la comunidad. Desde entonces la situación se complicó.

Todo comenzó el pasado 20 de abril, poco antes del amanecer. Un grupo de campesinos liderado por el fiscal popular Jesús Quispe Herrera y otros dirigentes ingresó al predio de seis hectáreas en donde se cultiva papa y alfalfa. Ellos expulsaron al vigilante, Eugenio Banda Bolaños, a su esposa y a sus seis hijos. Según consta en la denuncia que hiciera la prelatura, los comuneros se llevaron objetos de propiedad del clero y destrozaron la cosecha, a fin de justificar su invasión. Esa es la versión de los sacerdotes y sus representantes.

Para los campesinos todo eso es mentira. Dicen que no se trató de un robo de terreno, sino de su legítima recuperación. Según cuentan, durante años dichas tierras se utilizaron como parte del Proyecto de Apoyo Comunitario (PAC) que era conducido por la Iglesia. Ellos aducen que esos terrenos se entregaban en calidad de préstamo y que la mayoría de los campesinos tenían derecho a cultivarlos, hasta que en el 2003 el clero se apoderó de ellos a través de engaños. Esta apreciación fue desmentida por los abogados de la Iglesia.

Cuando el enfrentamiento se hizo más álgido, la Prelatura de Sicuani, a la cual pertenece Checacupe, decidió que dicho problema tenía que solucionarse por la vía legal. Por ello denunció a la dirigencia, con lo cual las relaciones entre los parroquianos y la Iglesia se quebraron.

MESA ROTA
Tan delicada situación hizo que monseñor La Fay y el alcalde de Checacupe, Jesús Quispe Hancco, convocaran una mesa de diálogo para solucionar las divergencias. Ellos se reunieron el pasado sábado y, tras cuatro horas infructuosas en las que uno y otro se empapeló con documentos que los convertían en legítimos propietarios, la reunión terminó cuando el prelado se retiró.

Cada una de las partes llegó a esta especie de juicio popular con sus propuestas. La prelatura, que es más consciente del rol que desempeña en la sociedad, decidió desprenderse de dicho terreno y lo ofreció a los pobladores más pobres. Solo puso una condición: tendrán que ser los presidentes de las 13 comunidades que pertenecen a Checacupe (son 14, pero el representante del distrito de Checacupe está denunciado y no está incluido) los que decidan quiénes son los pobladores más necesitados.

Esta propuesta no fue bien recibida por los dirigentes, pues consideraron que muy poco tienen que ver los representantes de todas las localidades, cuando el problema es solo de Checacupe. "Nosotros ya tenemos una lista de los más pobres. Es más, todos somos muy pobres", comentó Quispe Herrera, y descartó tal posibilidad, aduciendo que la intervención de terceros no era conveniente por un tema legal (no está permitido según la Ley de Comunidades Campesinas) y que la participación de otros podría generar conflictos con hermanos campesinos.

Las negociaciones se truncaron, además, porque el pliego de pedidos de los comuneros incluía el retiro de la denuncia penal contra los dirigentes y la entrega de algunos terrenos.

Tras varias intervenciones, se rompió el diálogo. Algunos campesinos, incluidos sus máximos representantes, amenazaron con radicalizar sus medidas de fuerza en caso de que no se cumplieran sus pedidos. Anunciaron marchas de sacrificio, para empezar. Al despedirse, sin conciliación a la vista y con mucha preocupación por lo que pudiera suceder, se despidieron. "Espero que Dios nos ayude a llegar a la verdad para que todos estemos felices", dijo monseñor La Fay. "Que me perdone Dios, pero con todo lo que está pasando el Satanás está festejando", le respondió Quispe Herrera. En ese instante terminó la reunión.

MÁS DATOS
4 El distrito de Checacupe se encuentra a 98 kilómetros de la ciudad del Cusco, en la provincia de Sicuani.
4 Esta localidad se ubica a una altitud de 3.446 metros sobre el nivel del mar.
4 Dicho poblado se caracteriza por tener una iglesia reconocida por su belleza, que fue construida de adobe y en cuyo interior, donde resalta un altar mayor del siglo XVII, se puede apreciar el rostro de la Virgen de la Inmaculada Concepción.

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook