Con la lectura de un compromiso plasmado en una declaración conjunta, la ministra de Comercio Exterior, Mercedes Aráoz, dio por concluida la Reunión Ministerial de Comercio de la Región Asia-Pacífico, celebrada en los dos últimos días, así como también la serie de actividades con motivo del APEC en Arequipa.
Aráoz detalló que en esta última reunión se recogieron las conclusiones presentadas por los altos funcionarios del SOM II (quienes analizaron los temas que se discutirán en la reunión central del APEC en noviembre en Lima). También se discutió la agenda de la ronda Doha, que definirá las nuevas reglas mundiales del comercio.
Este último documento --explicó Aráoz-- manifiesta la posición de las economías del APEC en temas como el respaldo al sistema comercial multilateral, el alza de precios de los alimentos, la integración regional económica, la liberalización y facilitación del intercambio, la reforma estructural, la responsabilidad social corporativa y otros asuntos de relevancia, como la seguridad humana y la cooperación técnica y económica entre los miembros del APEC.
Según recalcó Aráoz, la negociación de Doha es uno de los temas pendientes más importantes del APEC y se concentra en dos aspectos: las tarifas industriales y la crisis de precios de los alimentos y la ayuda a los miembros para mejorar las transacciones comerciales en la región Asia-Pacífico.
Aráoz destacó que uno de los aspectos concluyentes de la reunión había sido la reafirmación de la importancia de establecer conversaciones con especialistas de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
La importancia de la cita en Arequipa quedó en evidencia con la participación del director general de OMC, Pascal Lamy, quien vino desde Ginebra y se declaró alentado por que el APEC hubiera reafirmado su respaldo a la OMC y sus procesos de negociación.