El arribo de 80 agentes de la Región Policial de Puno al distrito de Quiaca (provincia de Sandia), donde comuneros y mineros informales mantienen tomada la mina Untuca desde el 30 de mayo, enardeció a unos 200 pobladores que atacaron a pedradas a los policías. Estos respondieron con bombas lacrimógenas y armas de fuego. El enfrentamiento, que duró unos 45 minutos, dejó un herido de bala grave y agravó la crisis en la zona, pues los moradores decidieron no dialogar con la minera ni dejar las instalaciones del campamento. Versiones contradictorias sobre secuestrados.
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Comuneros afirman que no dejarán mina Untuca