Nuevamente la gastronomía peruana reafirma su altísima calidad y aceptación internacional, lo que nos llena de orgullo. Esta vez un restaurante peruano, Astrid & Gastón, fue elegido el mejor de Chile y otros fueron premiados en rubros específicos. Aparte, es conocido el éxito de nuestra comida en otras partes del mundo.
Pero, no podemos dormirnos en los laureles, sino reflexionar sobre todo lo que ha tenido que pasar para llegar a posicionar así la cocina peruana y aceptar el reto de mantener su nivel y contagiar ese espíritu y expertise a los demás ámbitos del quehacer local.
Hay aquí una historia de tesón y búsqueda de calidad para investigar las raíces de la cocina andina y criolla, por parte de peruanos con visión. Ellos se atrevieron a conservar lo propio, pero también a experimentar y fusionar hasta lograr consolidar una especie de marca Perú en la cocina contemporánea y situarla entre las mejores del mundo, afirmando alrededor de ello nuestra identidad.
Hay que seguir el ejemplo. Como hizo Francia con su cocina, que abrió el camino a sus perfumes y su moda, debemos identificar lo peruano con alta calidad. ¡Mucho gusto y buen provecho!