Por Andrea Castillo Calderón
Por sus atractivos naturales, turísticos y de entretenimiento, Miraflores no solo atrae a miles de visitantes locales y extranjeros sino también a inversionistas empeñados en desarrollar proyectos inmobiliarios en los sectores más importantes de ese distrito.
Las propuestas no faltan. Una empresa privada solicitó al Concejo de Miraflores el cambio de los parámetros urbanísticos y edificatorios de los inmuebles ubicados en la cuadra 9 hasta la 12 de la avenida Larco (entre las avenidas 28 de julio y Armendáriz), para elevar la altura de las edificaciones de 40 metros (equivalentes a 14 pisos) a 90 metros. Según esa iniciativa, en la nueva altura se construirían 30 pisos.
Ante esta iniciativa, la municipalidad distrital lleva a cabo, desde el 26 de mayo y hasta fin de mes, una consulta para determinar si los vecinos de la zona apoyan la propuesta. Hasta el momento han sido encuestadas 266 personas de un total de mil, el número de residentes que se espera respondan la encuesta, informó el arquitecto Antonio Monsalve, gerente de Infraestructura Urbana del concejo miraflorino. "Buscamos que los vecinos estén informados de este pedido y expresen su punto de vista", aseguró tras señalar que el inversionista aún no presenta anteproyecto alguno.
La reacción del vecindario no se ha hecho esperar. Al menos 200 residentes han suscrito una carta en la que hacen saber a la municipalidad su oposición al cambio de parámetros de altura.
Sostienen que la zonificación y altura de los edificios no puede modificarse al gusto del inversionista y en desmedro de los vecinos. "Esperamos que la Municipalidad de Miraflores informe con transparencia sobre qué cosa se hará en la avenida Larco, pues toda presión adicional en esta arteria repercute en las calles aledañas", observó Josefina del Prado, quien reside en Las Dalias (detrás de la avenida Larco) y padece los problemas que sofocan la vía metropolitana: contaminación ambiental, ruidos molestos, déficit de estacionamientos y congestión vehicular.
"Los vecinos no queremos más áreas de entretenimiento. Tenemos más que suficiente con las molestias provocadas por Larcomar, Club Social, Casino de Miraflores, Casino Majestic, hotel Marriott y Torre Parque Mar, que fueron permitidos por el concejo, pero sus autoridades olvidan hacer cumplir las ordenanzas sobre ruidos molestos y horarios de atención; imagínese lo que pasará si se construyen edificios de 24 o 30 pisos", comentó Gisela Rothman.
CUESTIONAN ENCUESTA
La ex delegada vecinal del sector 9 Marleny Núñez lamentó que la encuesta solo se aplique a los residentes de entre las cuadras 9 y 12 de Larco, donde prevalecen las oficinas comerciales. "Un cambio en la altura de las edificaciones afecta toda la zona 9 y todo el distrito", dijo, al recordar que durante su campaña electoral el ahora alcalde Manuel Masías prometió respetar la zonificación.
Será necesario --dijo-- realizar el análisis de tipo técnico y de impacto vial y ambiental para definir si el planteamiento del inversionista es de interés local o metropolitano.
"El proceso apenas empieza. Si Miraflores lo aprobara, entonces tendrá que ser visto por las comisiones técnicas y de desarrollo urbano de la comuna de Lima, para luego ser aprobado o rechazado en sesión del concejo metropolitano", explicó Monsalve.
Pero antes de llegar a esa etapa, las autoridades de Miraflores deben considerar que un cambio de parámetros de altura de las edificaciones entre las cuadras 9 y 12 de la avenida Larco requiere estudios básicos y exhaustivos de impacto vial y ambiental, así como evaluación de riesgos, por tratarse de una zona comercial metropolitana, detalló Vladimir Arana, de la Sociedad de Urbanistas del Perú. "El problema no es tanto la altura del edificio, sino el tipo de densidad de la zona", dijo.
PRECISIONES
4El cambio de zonificación le compete a las municipalidades provinciales. La modificación de parámetros de altura de edificaciones y estacionamientos es aprobada por los concejos distritales.
4La Ordenanza 920-MML, publicada el 30 de marzo del 2006, aprobó el último reajuste integral de la zonificación de los usos del suelo del distrito de Miraflores. Puede ser revisada al cabo de dos años.