Por Wilfredo Sandoval
Pobladores de seis provincias de Cajamarca y La Libertad y representantes de diferentes instituciones públicas y privadas han manifestado su disconformidad con la ejecución de los trabajos de mantenimiento de la carretera que une Ciudad de Dios (distrito de Guadalupe, provincia de Pacasmayo, en La Libertad) con el departamento de Cajamarca, que ejecutan Provías y el Ministerio de Transportes y Comunicaciones.
Los habitantes de localidades cajamarquinas, como Chilete, Magdalena, San Juan, Choropampa y del mismo Cajamarca, han sido testigos durante años de cómo gigantescos camiones contratados por poderosas empresas mineras, así como ómnibus de transporte interprovincial han dañado la vía hasta convertirla en un tramo parecido a una trocha.
Durante un recorrido desde la localidad de Ciudad de Dios hasta Cajamarca, El Comercio recogió las preocupaciones de los habitantes del corredor que abarca el valle de Jequetepeque, quienes, reunidos en la Municipalidad Distrital de Magdalena, emplazaron a las empresas mineras a aportar un presupuesto especial para reconstruir la carretera con la finalidad de que dure más de 30 años.
A las autoridades de esas zonas no solo les inquietan las malas maniobras de los conductores, sino también el riesgo que constituye el continuo tránsito de peligrosos productos. Solo basta recordar cómo un derrame de mercurio afectó hace ocho años a habitantes de los distritos de Choropampa, San Juan y Magdalena. Muchos de ellos, en la actualidad, todavía sufren las consecuencias.
Instituciones cajamarquinas, como el Colegio de Ingenieros, la Dirección Regional de Transportes y Comunicaciones, el Colegio de Arquitectos y la Unión Nacional de Transportistas (filial Cajamarca), protestaron cuando se enteraron de que los trabajos de mantenimiento en los que el Gobierno Central invertirá 100 millones de soles solo servirán para cambiar la carpeta asfáltica, sin tomar en cuenta que es necesario ejecutar obras de mayor envergadura.
Los expertos han expresado su preocupación, porque consideran que el gasto en las obras se convertirá en un derroche, ya que no contempla la construcción de una carretera más duradera, en la que es necesario instalar cunetas y ampliar el ancho de la vía para permitir el mejor desplazamiento de las grandes unidades.
El director regional de Transportes y Comunicaciones, Luis Pesantes Pastor, ha sido el primero en cuestionar los trabajos que ejecuta Provías, pues considera que la carretera debe contar con mejores obras de drenaje. El funcionario recordó que la vida útil de la carretera Ciudad de Dios-Cajamarca culminó hace 12 años.
"Aunque se trata de un paliativo, la población cajamarquina tiene que aceptar las obras que ejecuta Provías. Mientras tanto, el Gobierno Regional de Cajamarca seguirá gestionando otro proyecto que permita contar con una carretera con mejores características, que reemplace a la actual que podría tener una vida útil no mayor de cinco años", dijo.
FALTÓ VISIÓN A FUTURO
Los peritos del Colegio de Arquitectos de Cajamarca también han cuestionado los trabajos de mantenimiento que se ejecutan en el tramo de 90 kilómetros, comprendido entre Chilete-Ciudad de Dios.
Sus representantes han criticado al gobierno regional, porque no se opuso a la ejecución de obras no consideradas como una solución a futuro, pues en ellas no se ha tenido en cuenta la gran cantidad de tráfico vehicular que generarán las actividades agroindustriales y turísticas, a lo que se sumará el inicio de otros proyectos mineros, como Conga, Michiquillay, Gold Fields, entre otros.
Los entendidos en el tema consideran que en vez de solo cambiar la carpeta asfáltica se debería aprovechar para construir una autopista de doble carril con las respectivas obras complementarias.
Así, recomendaron al gobierno regional elaborar un diseño definitivo de la autopista Ciudad de Dios-Cajamarca, en el que se tome en cuenta la participación del sector privado y los municipios provinciales y distritales.
Los transportistas regionales representados por el presidente de la Unión de Transportistas de Cajamarca, Víctor Malca, dieron a conocer que debido al mal estado de la vía, cientos de vehículos de unas 200 empresas afiliadas se deterioran, lo que causa millonarias pérdidas.
Por ello, los empresarios han enviado diversos documentos a Provías para que les informe cuál será el peso que soportarán los trabajos que se ejecutan y qué pasará con los puntos críticos, donde permanentemente ocurren deslizamientos.
RESPUESTA DEL ESTADO
Por su parte, el responsable de Provías del Ministerio de Transportes y Comunicaciones, Segundo Gallardo Tello, reconoció que los trabajos no contemplan el ensanchamiento de la pista u obras complementarias, como cunetas ni nuevos trazos.
"Se cambiará toda la carpeta asfáltica y se recompondrá la base y subase de la vía, además del mantenimiento periódico que se aplicará a la carretera, lo cual le daría una vida útil de unos veinte años", explicó Gallardo Tello, tras considerar que actualmente un viaje por esta vía resulta pesado y hasta traumático para los pasajeros.
"Por el momento y mientras duren los trabajos de mantenimiento (más de un año) en los que se invertirán 100 millones de soles, nos dedicaremos a rellenar los huecos con tierra. También llevaremos a cabo estudios paralelos para elaborar un expediente técnico que permita ensanchar la carretera, comentó.
SEPA MÁS
Un tramo muy importante
1. La carretera Ciudad de Dios (La Libertad)-Cajamarca se construyó en 1974, durante el gobierno militar del general Juan Velasco Alvarado.
2. En 1999 se rehabilitaron 22 kilómetros de asfalto. Desde esa fecha no se han ejecutado trabajos similares.
3. Entre siete u ocho horas demoran los vehículos para cubrir la ruta Ciudad de Dios-Cajamarca.
4. Los gobiernos regionales no participan en los trabajos de mantenimiento de esta vía, porque se trata de una carretera nacional. Esos trabajos le competen directamente al Ministerio de Transportes y Comunicaciones.
5. Especialistas indicaron que la rehabilitación de la vía no se ejecuta tomando en cuenta el fuerte impacto que diariamente tienen 500 unidades de transporte.