Basilea [EFE]. Václav Sverkos, el suplente de Jan Koller, obtuvo el máximo premio en la victoria de la República Checa frente a Suiza (0-1), después de un encuentro dominado por los helvéticos, pero que sucumbieron tras encajar un tanto en el único remate entre los tres palos del equipo dirigido por Karel Brückner.
Los checos, con un fútbol aseado y un golpe de buena fortuna, tuvieron suficiente para acabar con el animoso equipo local que, sin excesivos alardes, llevó el peso del partido, aunque sin puntería en la definición final.
Además los suizos vieron cómo su mejor jugador en el primer tiempo, el capitán Alexander Frei, tuvo que retirarse después de una accidentada acción con Zdenek Grygera.
DE LA BANCA AL GOL
El tanto fue conseguido por Sverkos, que ayer jugaba su tercer partido con la selección. Ingresó por Jan Koller y se encontró con un balón después de un par de malos rechazos de los locales y un servicio inesperado de uno de los centrocampistas.
Sverkos, jugador del Banik Ostrava, controló y marcó con la tibia, ante la desesperación de los seguidores locales, que habían visto cómo las mejores ocasiones habían sido para los helvéticos.
El partido ofreció poco fútbol y menos ideas. Empeñados en aprovechar el error del rival, ni Suiza ni la República Checa se decidieron a dar un paso al frente para llevar la voz cantante en el encuentro y por eso el espectáculo se resintió.